El guayabo de la anciana Europa
Hay que recordar que Francia recibía el 25 por ciento del petróleo de Libia, según pactó con Kadafi; pero promovió la destrucción de este país hace 6 años, para subir su cuota y apoderarse del 35 por ciento del petróleo libio.
Por: Pablo Beltrán / Delegación
de Paz ELN
Mesa
de Conversaciones Quito (Ecuador)
Primero
fueron 6 y ahora son 27 países. Entre ese primer 25 de marzo fundacional y el
de ahora, ya han pasado seis décadas. Así se formó la Unión, que agrupa a 510
millones de personas de la “anciana Europa”, como la nombró el Papa Francisco
en 2014.
El
presidente de la Comisión Europea dijo en Septiembre pasado, que “Europa atraviesa una crisis existencial”; más
visible este 29 de marzo, con el inicio del divorcio pedido por el Reino Unido,
el miembro que más prerrogativas acumuló dentro de la Unión Europea (UE). Como
solución, el Papa Bergoglio los convoca a mantener el principio de la
solidaridad, porque:
“La
Unión Europea está llamada a un replanteamiento, a curar los inevitables
achaques que vienen con los años”, (y a
superar) "la tentación de reducir los ideales fundacionales de la Unión a
las exigencias productivas, económicas y financieras" [1].
El
envejecimiento, tanto para la derecha como para la izquierda, reside en que la
burocracia de la Unión está dedicada a favorecer los intereses de la elite
súper millonaria transnacional, haciendo a un lado servir al 99 por ciento de
la gente europea.
Además
de los anteriores achaques, la UE también padece la corrupción propia de
quienes detentan un gran poder; por esto el diario L'Humanité afirma que el
ambiente del aniversario 60 de la Unión, es de “guayabo” o resaca -malestar
derivado de una excesiva ingesta alcohólica-; que en este caso se debe a
una embriaguez del poder [2].
El
extravío esencial que sufre la Unión inició cuando su seguridad y defensa se
la confió a la OTAN, de tal manera que
este bloque de países se adhirió a una máquina de guerra, que impone saqueos y
desastres a otros pueblos, contrariando el principio fundacional de la UE, de “nunca más guerra”.
Tres
diplomáticos de amplia trayectoria en la ONU, critican esta desviación de la
Unión:
“La polarización, la
formación de alianzas y el etnocentrismo occidental fueron cruciales para que
la OTAN dejara de ser un acuerdo de la Guerra Fría destinado a defender a
Europa de un ataque soviético y se convirtiera en un proyecto de dominación
global liderado por Estados Unidos con Europa como socio menor”.
Alianza
en la que Europa ha acompañado todas las agresiones y transgresiones perpetradas
por los norteamericanos:
“El
gobierno estadounidense ha dado terribles y reiterados ejemplos de violación de
las disposiciones más fundamentales de la Carta de las Naciones Unidas que
rigen el uso de la fuerza. Ha desafiado continuamente el derecho internacional
en todas las partes del mundo, incluyendo las guerras en Vietnam (1963), la ex Yugoslavia
(1999), Afganistán (2001), Iraq (2003) y Libia (2011)” [3].
En
cambio, los discursos hechos por los voceros de la Unión, este 25 de marzo, estuvieron
alejados de esta realidad; así lo demuestra la enumeración de J-C Juncker,
sobre la obra creada por la UE:
“El más grande
mercado interior del mundo, una moneda única y unir de forma pacífica la
historia y geografía de Europa” [4].
Otros
analistas de visión germánica [5], colocan como reto prioritario de la UE,
proseguir con “la pacificación de los Balcanes”.
Les parecen poco las 14 mil bombas y los 2.300 misiles crucero lanzados por la
OTAN contra Yugoeslavia, entre el 24 de marzo y el 10 de junio de 1999;
agresión hecha desconociendo el Consejo de Seguridad de la ONU [6].
Por
su parte los que se jactan de la desaparición de las fronteras europeas, se
chocan con lo que el periodista Claudi Pérez de El País de España, califica
como el mayor fracaso de la UE, la construcción de “más
de mil kilómetros de muros”, para intentar vanamente resolver la
grave crisis migratoria, que los invade por el sur del continente.
Desde la derecha claman contra la
amenaza del terror islamista, y la asocian con los migrantes expulsados de
países del Medio Oriente y el Norte de África; pero no cierran el círculo del
análisis, para decir que tales países están siendo destrozados por guerras de
la OTAN, que cuentan con la activa participación europea.
El diario conservador Le Figaro
afirma, que “los bárbaros han venido a
recordarnos que tenemos destinos comunes” [2].
Yo me pregunto si, ¿los bárbaros
son los que promueven las guerras o quienes las sufren? Hay que recordar que
Francia recibía el 25 por ciento del petróleo de Libia, según pactó con Kadafi;
pero promovió la destrucción de este país hace 6 años, para subir su cuota y
apoderarse del 35 por ciento del petróleo libio.
El destino común de Europa no puede
ser el colonialismo, ni seguir a Trump en su consigna de “volver a ganar guerras”. Por el contrario,
como proclaman Hans Von Sponeck, Denis Halliday y Richard Falk:
“La paz sólo puede lograrse cuando
el unilateralismo de paso a un multilateralismo genuino, cuando los monólogos
se reemplacen por diálogos, cuando prevalezca la convergencia, la cooperación y
el compromiso, cuando se respete a la sociedad civil y se le permita participar
dentro de la organización, cuando se reconozcan y se comprendan la raíz de las
causas y no sólo los síntomas, y lo que es más importante, cuando quienes toman
las decisiones gubernamentales, sea en países grandes o pequeños, muestren
respeto al derecho internacional y respondan por sus actos” [3].
Foto: Federico Parra / AFP
_____
Notas
[1] “Inédito encuentro del Papa con
líderes de la UE”. Actualidad DW, 24-03-2017.
[2] “La reseña de la prensa
francesa del 24 de marzo de 2017”. Alexandra Pineda. RFI.
[3] “El futuro de la ONU en la era
de la disidencia global”. Hans Von Sponeck, Denis Halliday y Richard Falk.
WWW.Newstatesman.com, traducción para Rebelión de Loles Oliván Hijós.
25-03-2017.
[4] "Tratado de Roma, 60 años
buscando la unidad". RFI,
25-03-2017.
[5] "Europa necesita a la
UE". Bernd Riegert, comentarista de DW, 25-03-2017.
[6] “Se cumplen 17 años del bombardeo de la OTAN
sobre Belgrado”. Sputnik Mundo, 24-03-2017.



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