“Soy una feminista diferente, soy una mala feminista”: Madonna
Colombia ha tenido que enfrentar como pocos países la cruel violencia de género con ataques de ácido (en un alto número en relación a la media mundial), empalamientos, femicidios, ataques sexuales, entre otros. Colombia ha sido un país violento con las mujeres y las niñas.
Por: Claudia Quintero
FIPU
PRESS | FOTO: ©GETTYIMAGES
En
Colombia durante 4 años se ha negociado la paz entre el Gobierno de Juan Manuel
y las FARC, y uno de los debates que se dio fue la incorporación del enfoque de
género en los acuerdos negociados y su implementación, reconociendo que las
mujeres y niñas colombianas fueron las más afectadas en la guerra, con cifras
escalofriantes en materia de violencia sexual, despojo, desplazamiento forzado,
entre otros.
También
dicho enfoque ha tenido resistencia, pero el movimiento social, en especial el
movimiento de mujeres en Colombia, diverso y desde cualquier lugar, ha dado la
lucha para que se mantenga el enfoque y tratemos de superar la cruel violencia
de género que afecta al país dentro y fuera del conflicto armado colombiano.
Colombia
ha tenido que enfrentar como pocos países la cruel violencia de género con
ataques de ácido (en un alto número en
relación a la media mundial), empalamientos, femicidios, ataques sexuales,
entre otros. Colombia ha sido un país violento con las mujeres y las niñas.
La
cantante estadounidense Madonna, podría significar para mí una realidad lejana
a lo que vivimos las mujeres colombianas, ella podría ser lo que llaman una
“blanca privilegiada”, anglocéntrica, y con mucha posibilidad de ser destacada
y no vulnerada como las mujeres “del sur”.
Pero
quiero confesar que su discurso en la entrega del premio "Mujer del
Año" de Billboard, hizo que cayeran de mí tantos prejuicios y permitió
abrir un espectro más en mi formación como feminista, contrastes que servirán
en nuestra lucha acá en Colombia, un país “en vías de desarrollo” donde, como
objetivo de desarrollo sostenible, debe superar la violencia contra mujeres y
niñas y promover la equidad.
Madonna
agradece el hecho de tener una larga carrera (que yo pensaba llena de
felicidad) pero denuncia que ha sido víctima del odio y abuso, incluida la
violencia sexual: “Gracias por reconocer
mi habilidad de continuar mi carrera por 34 años en la cara de la evidente
misoginia, sexismo, el bullying constante y el abuso implacable. Cuando me mudé
por primera vez a Nueva York, yo era una adolescente, fue en 1979, y Nueva York
era un lugar temible. El primer año me apuntaron con una pistola, me violaron
en una azotea con un cuchillo en mi garganta, y entraron a mi apartamento y me
robaron tantas veces que simplemente dejé de cerrar la puerta”.
Habló
de los estereotipos y generalizó respecto a lo que la sociedad quiere de las mujeres y obliga a seguir
dichos patrones, incluso en un reclamo “político” habla del Statu Quo, de la
opinión y la forma de pensar de las mujeres y de la sexualidad: “Si eres una chica, tienes que seguir el
juego. Te está permitido ser guapa y mona y sexy. Pero no seas demasiado
inteligente. Y por supuesto no tengas una opinión que no reafirme el statu quo.
Puedes convertirte en un objeto para los hombres y vestir provocativamente,
pero no te apoderes de tu sexualidad. Y ni si te ocurra, pero ni se te ocurra,
compartir con el mundo tus fantasías sexuales".
“Tienes que ser lo
que los hombres quieren que seas, pero sobre todo, ese tipo de mujer con la que
otras mujeres se sienten cómodas cuando hay hombres delante. Y finalmente, no
envejezcas. Envejecer es un pecado"
Madonna
se quejó de la falta de solidaridad, incluso desde una mujer feminista,
llamándose a sí misma una “mala feminista”: "Soñaba
con tener una amiga mujer a la que pudiera llamar en busca de consuelo. Camille
Paglia, la famosa escritora feminista, dijo que había dado un paso atrás
convirtiéndome en un objeto sexual. Pensé "ay, claro, que tú eres
feminista, tú no tienes sexualidad, la niegas". Así que me dije "a la
mierda. Yo soy un tipo diferente de feminista. Soy una mala feminista".
Sobre
el discurso, la defensora de Derechos Humanos y feminista Liliany Obando,
socióloga de la Universidad Nacional piensa que “Cualquier persona tiene derecho a ejercer su libre albedrío. Pero al
ser una mujer quien hace ejercicio de ese derecho se ve como algo profundamente
irreverente. Y en ese caso bienvenida la irreverencia”. “En el caso de las violencias contra las
mujeres éstas no distinguen raza, estrato social, credo. Y si una mujer que ha
sido violentada se atreve a denunciar bienvenida sea esa voz que puede ayudar a
develar una realidad y prevenir nuevos casos”, en el caso específico de
Madonna, la socióloga considera que “Los
cuerpos y sexualidad de las mujeres no le pertenecen más que a ellas mismas. Ellas deciden sobre
qué hacer con ello”.
Bueno
ustedes dirán: ¿Qué tiene que ver Madonna con la realidad de nosotras las
mujeres colombianas? Pienso que todo, es una mujer que ha sufrido lo que muchas
colombianas sin “ser blancas privilegiadas, ni del norte” hemos sufrido, y desde esas realidades, el
empoderamiento no debe distinguir o dividir, sino unir a todas las mujeres del
mundo. El feminismo aún no se termina de
construir, con visiones diversas y con los pies en la tierra, las mujeres
colombianas seguiremos el camino de la paz, entendiendo la violencia machista
como un fenómeno mundial producto de un patriarcado, principal opresor de los
más débiles.



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