La soledad del uribismo en Nariño. La Caravana de Mujeres Tejiendo Paz y Reconciliación exigió respeto por la paz
José Obdulio fue sorprendido por un mitin y plantón de
protesta liderado por la Caravana de Mujeres Tejiendo paz y reconciliación.
En
la Casona de Taminango, en un auditorio que asustaba por la gran ausencia del público,
se presentó el senador y ficha clave de las oscuras componendas del uribismo
José Obdulio Gaviria.
Cuando
los y las nariñenses les exigimos que le pidan perdón al país por tanta mentira
y suciedad y que le respondan a los llamados de la justicia por los supuestos
nexos con narcotraficantes, paramilitares y redes de corrupción, ahora resulta
que les salimos a deber. Vino el senador a analizar los impactos del Paro
Agrario en Nariño, como quien dice tras de cotudo con paperas, los señores de
la guerra.
Pero
la valentía y dignidad del pueblo nariñense no podrán ser doblegadas ni
mancilladas. La Caravana de Mujeres Tejiendo paz y reconciliación, acompañadas
y apoyadas, por diversos sectores entre ellos, Mujeres Nariñenses por la paz,
Confluencia de mujeres, ASODAMAS, corpalabra, la Unión Patriótica, el Partido
Comunista, Marcha Patriótica, ciudadanos y ciudadanas sin partidos y Sectores
de Minga Nariñense por la Paz les dieron su merecida bienvenida de protesta y
exigencia de respeto al derecho a la paz de los y las nariñenses.
Esta
iniciativa fue liderada y convocada por La Caravana de Mujeres Tejiendo Paz y Reconciliación,
ellas intervinieron a través de Dilcia Benítez quien leyó la carta que
dirigieron al senador Álvaro Uribe y que le pidieron al senador José Obdulio
servir de emisario. Algunos de los apartes de la carta son:
Las
mujeres de Nariño Tejiendo Paz y Reconciliación, nos dirigimos a Usted con toda
la firmeza y sinceridad, diciéndole que para alcanzar la dignidad de las
mujeres es trascendental la implementación de los acuerdos alcanzados en La
Habana especialmente por la incorporación de enfoque de género”.
Cabe
aclarar que el enfoque de género es supremamente valioso para las
reivindicaciones de las mujeres y de la comunidad LGBTI, en este sentido,
rechazamos el mal llamado “ideología de género”, término que no existe y que
fue usado para confundir a la sociedad colombiana.
Valoramos
profundamente que las voces de las mujeres hayan sido tenidas en cuenta en un
proceso de paz, como el acceso y formalización de la propiedad rural en
igualdad de condiciones; la garantía de los derechos económicos, sociales y
culturales de las mujeres y personas con identidad sexual diversa del sector
rural; la promoción de la participación de las mujeres en espacios de
representación, toma de decisiones y resolución de conflictos; las medidas de
prevención y protección que atiendan los riesgos específicos de las mujeres; el
acceso a la verdad, a la justicia y a las garantías de no repetición; el
reconocimiento público, no estigmatización y difusión de la labor realizada por
mujeres como sujetas políticas, y a la gestión institucional para el
fortalecimiento de las organizaciones de mujeres y movimientos LGTBI para su
participación política y social, y sistemas de información desagregados.
Teniendo
en cuenta lo anterior solicitamos que reflexione profundamente su papel jugado
en Colombia y replantee sus posiciones especialmente en el tema de la Paz. En
principio lo invitamos que se ponga en el lugar de las víctimas del conflicto
armado, de las comunidades campesinas, indígenas y negras, de las mujeres, los
y las jóvenes y la población infantil que están en medio del conflicto, para
que entienda todo lo que significa este acuerdo de paz. Le recordamos que para
que no haya impunidad debe conocerse la verdad de quien o quienes y como
financiaron el conflicto armado y que los terratenientes que adquirieron
tierras por medio de la violencia deben devolverlas a sus legítimos dueños.
Mujeres
tejiendo Paz y reconciliación por su parte, seguiremos en pie de lucha
abrazando los acuerdos firmados, promoviendo desde la calle procesos participativos
de acciones colectivas orientadas a la construcción de la paz con Justicia
Social.
Al
final el senador José Obdulio no fue capaz de pronunciar ni una palabra, se
levantó del recinto acompañado por la reconocida uribistas Sonia Navia y
salieron por la puerta de atrás como deben salir quienes le han hecho tanto
daño al país.
Una
vez más se demostró que en Nariño los guerreristas, los mentirosos y los
promotores del paramilitarismo no tienen cabida ni apoyo.
Por: WebSur Tejiendo
Territorios



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