La mirada apática del mundo respecto al genocidio palestino
Centenares de checkpoints (puntos de control) que se encuentran distribuidos por toda la geografía palestina ocupada, impiden el libre movimiento de estudiantes, trabajadores, y demás población palestina en general. Además se restringe también el paso a ambulancias.
Por: Andrés Rodas
FIPU
PRESS
Palestina,
ese pueblo olvidado de Próximo Oriente cuya sangre es derramada cada día a
manos de los sionistas israelíes, resiste, mientras tanto la élite política
mundial y la población en general se muestran despreocupadas ante este nuevo
caso de limpieza étnica, esta vez dirigida hacia el antiguo pueblo palestino.
La
Franja de Gaza es la cárcel más grande del mundo, que desde 2007 está bloqueada,
pues no se permite la entrada de alimentos, medicinas, ni productos de primera
necesidad para 1.500.000 palestinos que se encuentran habitando en ese
apartheid.
Centenares
de checkpoints (puntos de control) que se encuentran distribuidos por toda la
geografía palestina ocupada, impiden el libre movimiento de estudiantes,
trabajadores, y demás población palestina en general. Además se restringe
también el paso a ambulancias, hecho que ha dado como consecuencia muchas
muertes por emergencias no atendidas.
El
“despertador” israelí que suele sonar en torno a las 7 de la mañana, son las
armas de la marina hebrea que se dedica a acosar todos los días desde primera
hora a los pescadores palestinos de la playa de Gaza, dejándoles claro quién
tiene el control, o dicho de otro modo: los cañones contra los anzuelos.
Ningún
ciudadano israelí vive bajo estas horribles condiciones de vida, a ningún
hebreo le racionan el agua, la luz eléctrica, o le bombardean sus hogares con
bombas de fósforo blanco, material bélico prohibido por las Naciones Unidas,
eso solo afecta a la población palestina.
El
conflicto palestino-israelí es la aniquilación de palestinos por parte del
sionismo hebreo para instalarse en la totalidad del espacio de la región, pues
desde el comienzo del conflicto se ha girado en torno a esto, la colonización y
limpieza étnica de un territorio para formar un nuevo país, algo que por
ejemplo aplicó EE.UU.
Todos
los medios de comunicación y comunidad internacional en general, se conmueven
cuando se recuerda el holocausto nazi, en el que fueron exterminadas millones
de personas, en su mayor parte judíos; pero también comunistas, anarquistas,
homosexuales, gitanos, discapacitados físicos y mentales.
¿Por
qué no se conmueven de esta nueva limpieza étnica en la que los papeles
cambiaron y ahora el que fue oprimido es el opresor?
Cada
año los mass media recuerdan la caída del muro de Berlín, como oda a la
libertad de los alemanes que habitaban en la República Democrática Alemana (RDA)
controlada por la URSS. Sin embargo se pronuncian muy poco sobre el muro que levantaron
los hebreos para formar así el ghetto en que se encuentra segregada la
población palestina en la actualidad.
Estos
medios de comunicación generalmente difunden noticias acerca del conflicto
palestino-israelí cuando son atacadas personas del primer mundo, cooperantes
internacionales con Palestina, e incluso ciudadanos israelíes atacados por lo
que denominan terroristas palestinos.
Esto
deja una vez más la evidencia de que a los ojos del mundo en que vivimos, unas
víctimas tienen más importancia que otras, y que la élite mundial en su afán
por acaparar todos los recursos naturales, de mercado y territorio hace caso
omiso al exterminio sistemático que está sufriendo un pueblo.
La
comunidad internacional, en conjunto, debe crear y verificar una nueva hoja de
ruta para la paz en Palestina e Israel, con unas dignas condiciones de vida
para todos los habitantes de esta región, para el fin de los desplazamientos
forzados y el reconocimiento total como Estado soberano de Palestina.



Comentarios
Publicar un comentario