La Polarización entre la Esperanza y la Frustración: Final del proceso contra Dilma
Algo en lo que tanto la oposición como el gobierno pueden estar de acuerdo es que los mayores casos de desvío de dinero y cifras billonarias de desfalco público se vieron en estos últimos 13 años, pero decir que el PT o Dilma fueron los que lo hicieron, sería lo más injusto de afirmar.
Crónica para entender la compleja situación del Brasil
vista desde la población ( III Parte )
Por: Elkin Páez Chingal
El 31 de agosto de 2016 se cerró un capítulo histórico
en Brasil con la destitución de la presidente Dilma, luego de 9 meses de
proceso de impedimento y 13 años en el poder del Partido de los Trabajadores (PT);
lo cual, manteniendo la secuencia de las dos crónicas anteriores, reafirman la
polarización que aún se mantiene entre los sentimientos de esperanza y
frustración con la salida de Dilma, y lo que le espera al país con el exvicepresidente
Michael Temer, que asumió oficialmente este día como presidente de la nación.
Lecciones de aprendizaje para la población
1. Por más fuerte que seas, o te sientas inmune a
todo, nunca cargues un escorpión en tus espaldas, porque en su naturaleza su
veneno te va a matar.
2. Nunca asumas la cuenta de los otros; cuando estés a
tiempo, responde por lo tuyo y deja que cada uno pague lo que debe, para que al
final no te cobren toda la cuenta y tengas que pagarlo hasta con tu propia
dignidad.
3. Cuídate de no pasarte los semáforos en rojo después
de medianoche, porque puedes estar seguro que, aunque creas que nadie te está
viendo, siempre hay un radar observando tus pasos o la ley escondida pronta
para cobrarte una simple multa, como el mayor de los crímenes. O si estas de
malas, alguien tendrá la misma idea de pasarse el mismo semáforo al otro lado y
te puedes llevar un choque del cual no te podrás salvar.
4. Por más mal que estés, si sabes caer en pie,
enfrentando los más duros leones, tendrás la dignidad de pasar a la historia
como una persona corajosa, valiente y honrada; aunque los leones te hayan
acabado por decir la verdad, tendrás tu reconocimiento en la historia aunque
hayas perdido la principal de las batallas.
5. Por más que pongas cara de oveja mansa, el pueblo
al final sabe el lobo que eres, capaz de morder no solo la mano que te alimenta,
sino devorarte por entero. Otros verán eso y te quitarán la máscara, no podrás
salir a la calle porque el pueblo te rechiflará, la conciencia te pesará.
Con certeza tus dientes vas a mostrar, asustaras e
intimidarás para ganar su respeto pero casi nunca su cariño. Recuerda, para
muchos existe la esperanza en el cazador que te pueda cazar. Por eso sé
experto, aprovecha tu oportunidad de que eres mejor de lo que todos piensan,
así que muestra quién realmente eres, la historia te lo va a cobrar.
6. Y finalmente, verifica si la lucha y el
enfrentamiento ideológico que has tenido con tus amigos, por tan compleja
situación polarizada, está siendo realmente representada y validada por los que
defiendes. Tal vez ellos puedan estar unidos mientras la población sigue
dividida por un muro de ilusiones, por acuerdos, agendas ocultas y negociaciones
internas donde la población es siempre la perjudicada.
Sentido de las lecciones de aprendizaje para la población
1. Existe la leyenda de un elefante que llegó al borde
de un rio y encontró un escorpión al cual quiso ayudar subiéndolo a sus
espaldas para atravesar el camino y alimentarlo durante la larga jornada. El
escorpión comenzó a picar al instante que subió, pero el elefante por su piel
gruesa y encallecida, por el paso del tiempo que cicatrizo sus heridas de
tantas batallas sufridas, no sentía las picadas y el veneno no surtía efecto.
Pero como el camino era largo y aun habiendo pasado el río con satisfacción,
llegó a un segundo, tercero y cuarto río con caminos complicados que no debería
haber tomado, y aun así no le importó seguir cargándolo en sus espaldas.
El elefante lo alimentaba sin percibir que el
escorpión iba creciendo, clavando su veneno con más potencia. Muchos viajantes
le advertían y le gritaban sobre lo que el escorpión hacía, pero como se sentía
fuerte decidió ignorar y avanzar. El camino era duro, avanzando por cuatro ríos
y trechos tortuosos. El elefante decía que era fuerte pero el cansancio era
evidente, junto al desgaste y efecto del veneno que el escorpión inyectaba sin
dolor ni piedad. Al final, cuando faltaba un cuarto del camino, el elefante
cayó vencido y sobre él un escorpión gigante dominó el camino faltante, se bajó
y llegó a su destino, dejando además del veneno, la generación futura, que se
seguirían alimentado de tan gentil compañero.
Esta historia me fue contada por Paulo Moraes,
defensor del gobierno, por conocer su lucha y representación de los menos
favorecidos, como él, negro, que la tuvo que luchar para ser profesional en
proyectos en economía solidaria y representante de una organización social
ampliamente reconocida internacionalmente y que se siente de luto porque sabe
todo lo que este gobierno había conseguido.
El elefante representa el movimiento social, de la
población históricamente excluida y marginalizada, del trabajador y ciudadano
común que consiguieron crecer y hacerse fuertes después de tantas batallas para
llegar al poder, a través del PT y su líder Lula y su sucesora Dilma. Eran un
elefante fuerte que venció la causa social para representar la bandera de la
garantía de los derechos de los olvidados. Aunque caminaba a su ritmo, despacio lo hacía con
pasos gigantes y seguros que nunca antes otros se habían atrevido dar. Pero
cargaron en sus espaldas el escorpión, que representa la tradición política,
los esquemas de poder. Alianzas venenosas que desvirtuaron el camino del
elefante, que poco a poco quedó inmune hasta ser derrotado finalmente el 31 de
agosto, inclusivo por antiguos aliados que se sintieron traicionados, hecho
evidente, el mismo vicepresidente se tornó escorpión a sus espaldas
abandonándola al final y quedándose con el poder.
Los huérfanos sociales que quedan son muchos, el
veneno de la tradición política continua. Los afectados, al final, somos la
población con miedo de continuar siendo envenenados con las prácticas de
corrupción, clientelismo que pisa sobre la población, pero que a su vez elige
sus representantes sin credibilidad, también movida por intereses momentáneos.
2. Algo en lo que tanto la oposición como el gobierno
pueden estar de acuerdo es que los mayores casos de desvío de dinero y cifras
billonarias de desfalco público se vieron en estos últimos 13 años, pero decir
que el PT o Dilma fueron los que lo hicieron, sería lo más injusto de afirmar.
La cuenta es de todos los que representan al pueblo, de los gobernantes, de la
población que permitimos que el desvío de dinero acontezca. Es una práctica
conocida en el submundo público por falta de un sistema efectivo de proyectos y
convenios, otro tema a ser tratado en otra oportunidad. La guerra hipócrita
entre lo público y privado donde los que conocen los esquemas ocultos salen
privilegiados.
El gobierno debía haber alertado y denunciado el
desangre de la Petrobras como de otras empresas por toda la raza política,
inescrupulosos y oportunistas, pero al no hacerlo de forma clara, le pasaron la
cuenta de cobro por todos, por el simple hecho de ser la presidente. Por ser la
máxima cabeza del poder que no supo cómo eran la cuentas y favores a ser pagos
por llegar al poder. Pero por más que se cuestione a Dilma, ella permitió las
investigaciones; la policía federal hizo su parte con la operación lava jato,
pero el mal estaba hecho, incluso dentro del mismo gobierno que había gastado
de más y dejado que otros gastaran de más, por cierto, con dinero del pueblo. Hecho
que la oposición, antiguos aliados y la misma población pasaron la cuenta de
cobro con su salida a Dilma, una cuenta de cobro no de ella sino de todos, que
tuvo que pagar con su salida. Pero ¿por qué Dilma como la “única” responsable?,
justamente por la posición que ocupaba, su responsabilidad como presidente le
exigencia una postura más firme y clara.
3. El semáforo en rojo representa las salidas en falso
del gobierno de Dilma, que Lula supo esquivar por su carisma y riqueza que el
país estaba viviendo con la distribución más equitativa de las ganancias. Pero
no todo lo conseguido fue por el mérito de una excelente conducción, sino por las
prácticas comunes, siguiendo con la analogía del tránsito, que se hacen y no
parecen graves, como pasar un semáforo un rojo, después de medianoche, y otras
infracciones de la ley comunes pero no por eso menos graves. Las faltas se
dieron en prácticas contables, llamadas de contabilidad creativa, o pedaladas
fiscales que permitían asegurar la economía de un país, del tamaño y
proporciones continentales en los primeros lugares, al realizar el gobierno
auto prestamos con sus bancos, para pagar sus deudas, generando huecos fiscales
que al final, de algún modo, debían pagarse. El problema es que esas maniobras
contables fueron hechas sin la aprobación del Congreso y en época de elecciones
para disimular la situación económica del país, lo que en las reglas de
tránsito del país es castigado en la Constitución brasilera. Decir si esa falta
es un crimen de Responsabilidad Fiscal, era la decisión a ser juzgada por el
Congreso de la República.
Pero esas prácticas no eran solo de Dilma, todos los
gobernantes las han hecho para ajustar las cuentas a sus metas, lo que pasa es que
el choque de carros y fuerzas fue inevitable. Todas esas prácticas se
encontraron y los destrozos no fueron ajenos a la ley que tuvo que investigar
el desequilibrio económico con los casos de desvío de dinero de recursos
públicos a campañas políticas.
En la defensa de Dilma, el argumento de que eran
prácticas comunes, que no eran crimen o solo tal vez pequeñas infracciones a la
ley, no le fue suficiente para explicar el choque de la economía, ya ella misma
había negado el peligro en la época de elecciones; pero por ser la autoridad
máxima debía no solo responder por lo que estaba pasando, también dar ejemplo
de responsabilidad fiscal. Nuevamente le fue cobrado lo que sería una
infracción, culpándola de realizar un crimen, por lo que podría ser un desvío a
las normas de tránsito, constitucional. El semáforo y la ley que fue violado de
crimen de responsabilidad fiscal, en un momento que solo iba a ayudar a cumplir
metas sociales en la agricultura y vivienda, fue utilizado como la causa
principal del accidente para el país, de graves consecuencias por el retroceso
en su economía y aumento del desempleo.
4. Se puede decir lo que se quiera, pero la
expresidente fue fuerte, se mantuvo en pie y como los arboles de mejor madera
supo morir en pie y con dignidad. Mujer encallecida que sufrió y sobrevivió a
la dictadura militar. Llego al poder duela a quien le duela, y admire a quien
la admire por mérito propio y a su historia de vida. Pero que en el medio
político, así como un árbol con poca movilidad, se alió tarde, habló tarde. Su
mejor discurso y defensa tres días antes de una sentencia ya anunciada, habrían
tenido todo sentido en la época de la reelección, hablando sobre la verdad y
dificultad económica del país y del mundo, tal vez habría perdido las
elecciones por ser un acto impopular el creer que decir la verdad es perder,
pero con certeza se sabría que la estabilización del país era una tarea de
todos. Pero como árbol firme se mantuvo firme y en pie, y siguió adelante.
Ya siendo elegida en su segundo mandato podría haberse
relacionado con la Cámara y el Senado, así como con el poder judicial, pero se
aisló en su firmeza. Nadie le pudo cuestionar su honradez, aunque sí la
infracción, que se la cobraron con todo. Nadie puede negar su calidad de mujer
digna y honrada a su ley y principios. Nadie puede negar el esfuerzo de su
partido y defensores que fueron hasta al final cuando muchos la habían
abandonado. Fue así que por el peso de la conciencia de sus condenadores, a
pesar de destituirla, no le quitaron sus derechos políticos. Una lección que
aún hoy está siendo cuestionada, si tiene validad constitucional, pero sin
saber lo que pueda pasar al dejar a Dilma la posibilidad de volver al escenario
político, ese solo hecho hace valorar que Brasil cuenta con mujeres con garra
independiente de los errores que pueda cometer.
5. El lobo, tema difícil y sensible de decir por la
posible prohibición de cuestionar o hablar del gobierno actual, pero aun así,
la analogía del lobo con piel de oveja que se mostró con una cara como
vicepresidente, que se mantuvo todo el tiempo callado, sin denunciar o anunciar
algo que lo delatara en su interés, dejó las ovejas caer, para luego acertar el
golpe aprovechando los grandes errores para llegar al poder. ¿Por qué esta
figura tan radical para quien puede ser la esperanza de estabilización al país?
¿Por qué a pesar de los errores del gobierno, el vicepresidente, que hacia
parte de ese mismo gobierno, no habló antes a la opinión pública sobre lo que
estaba pasando, por qué espero hasta al final?; mostrándose para la opinión
popular como el oportunista de la situación. Es cierto, al elegir a Dilma lo
eligieron a él, pero el debería haber tenido el mínimo de respeto por quien lo
acogió como socio, amigo en voto de confianza para trabajar juntos. Pero no lo
hizo, porque no lo dejaron como responde. Sus acciones de seguir la bandera
social y de la exclusión le fueron confrontadas por la opinión pública al
nombrar como ministros a personas cuestionadas por posiciones muy contrarias a
lo social.
Va a ser un gran desafío para el nuevo presidente
reivindicarse con la historia haciendo el mejor papel, porque para la población
común, opositores o favorables a Dilma concuerdan en el rechazo a la imagen del
recién presidente por la traición a quien lo corroboró dos veces como su
compañero de equipo. Pero solo él debe mostrar al final si fue un error
histórico la destitución de Dilma o un acierto con la justicia.
6. Y como punto final, la población dividida o no,
siempre sufre con esto. Esto puede ser la oportunidad para despertar, para
saber elegir, para saber ir a las calles pero no permitir que los oportunistas
se aprovechen en sus reivindicaciones. El mundo político, quiérase o no, es un
mundo de alianzas, de estratagemas, pero debe haber el máximo respeto por la
población, por la verdad, por el derecho y la justicia, y para eso la población
debe estar formada, con capacidad crítica para saber elegir, para saber
cuestionar sus gobernantes, para saber apoyarlos o destituirlos, si fuera el
caso. Todo extremo es tendencioso, pero es válido, necesario y real que todos
tengamos nuestra posición política, ideológica, pero al final reconociendo que la
mía, la tuya y el otro deben convivir, aceptar en su existencia aunque siempre
se quiera eliminar uno u otro, realidades opuestas existen y son las que forman
el de ellos y nuestro mundo.



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