La historia del internacionalista vasco Asier Guridi
Asier dice que empezó a tragar agua, pues pensaba que no iba a salir vivo de allí, y que esa sería la prueba en la autopsia que revelaría que habría muerto torturado.
Por: Andrés Rodas
FIPU
PRESS
Asier
Guridi Zaloña, revolucionario internacionalista vasco exiliado en Venezuela,
lleva 3 años solicitando el status de
Refugiado Político en la nación Bolivariana.
La
historia de vida de Asier es una de las tantas historias de dolor que ha
sufrido y sufre el pueblo vasco. Desde muy temprana edad, Asier vio y sintió la
represión hacia su nación, lo que lo lleva a adquirir un compromiso
determinante en los movimientos sociales de su pueblo Oñati (Guipúzcoa)
Asier
Guridi adquiere fuerte conciencia en relación a los Derechos Humanos de los prisioneros
políticos vascos y por la represión que se sufre en las calles del País Vasco. En
el año 1988 ya está militando en su localidad denunciando las vulneraciones de
los Derechos Humanos, denunciando los hechos de la represión policial o de
“incontrolados” (interrogatorios ilegales; persecuciones; amenazas;
agresiones…) que afectan a su localidad y resto del País Vasco. En ese mismo tiempo,
Asier Guridi además colabora con el movimiento juvenil abertzale (patriota) y
socialista.
Todo
este compromiso social da como desencadenante su detención por parte de la
Guardia Civil en el año 1992, y las posteriores torturas a las que fue
sometido.
Aparte
de los golpes que recibió, fue sometido a la tortura de la bañera, mientras sus
torturadores le advertían que ese fue el mismo lugar en el que Mikel Zabalza[1] murió ahogado. Asier dice que empezó a tragar
agua, pues pensaba que no iba a salir vivo de allí, y que esa sería la prueba
en la autopsia que revelaría que habría muerto torturado.
El
interrogatorio de la Guardia Civil continuó con la tortura de la bolsa en la
cabeza, descargas eléctricas, golpes, vejaciones, amenazas de detener a su
familia y torturarla en su presencia o de hacerle desaparecer en el monte, con
un tiro en la cabeza.
Se
le coaccionó una y otra vez para que se incriminara con declaraciones falsas y
cuando al fin compareció ante Baltasar Garzón, juez de la Audiencia Nacional,
el magistrado ignoró su testimonio sobre las torturas sufridas, con una mezcla
de desdén, indiferencia y abierta complicidad.
Tras
la condena impuesta sufre la “política de dispersión carcelaria”, como la gran
mayoría de prisioneros políticos vascos; trasladándolo a diferentes prisiones del estado español, a
cientos de km. de su pueblo, haciendo de esta manera que la condena también la
paguen sus familiares. Los malos tratos son continuos en todas las cárceles a
las que es trasladado.
Al
salir de prisión, diciembre de 1997, Asier continúa con su compromiso en las
actividades políticas y sociales de su pueblo y nación. Asier Guridi sufre constante presión y acoso
por fuerzas del Estado y personas, sintiéndose observado y seguido en todo
momento. Como consecuencia de todo este acoso, debido a su participación
política, Asier Guridi decide iniciar el camino al exilio en Venezuela. Allí
conoce a su compañera y tienen un hijo: Iban Guridi, vasco-venezolano.
Asier
es detenido por la Interpol en el año 2013, y el Estado español pide su
extradición. Pero Venezuela decide darle la libertad, una libertad muy
condicionada, pues este ciudadano vasco lleva tres años solicitando el Estatus de Refugio
para regularizar su estadía en Venezuela, tres años renovando petición de
refugiado cada tres meses, imposibilitando el derecho a una vida digna, pues no
tiene siquiera identidad, lo que repercute directamente en su hijo Iban Guridi,
que sufre en carne propia las consecuencias del trato recibido hacia su padre.
Iban tampoco posee una identidad, dificultando de una forma muy significativa
el desarrollo del niño, que va en contravía de los artículos descritos por la Convención Internacional sobre los Derechos
del Niño.
El
peligro de extradición sigue presente. Solo el derecho de asilo y el estatus de
refugiado podrán evitar que los estados español y francés se lleven a Asier
Guridi al infierno de la tortura y la cárcel otra vez.
Sabemos
que el imperialismo español está presionando al gobierno de Venezuela para
extraditar a Asier Guridi, pero confiamos en la soberanía de la nación
Bolivariana.
Saludamos
y solicitamos a Idelfonso Finol presidente de la Comisión Nacional para los
Refugiados en Venezuela, que se pronuncie ante este caso.
___________________
[1] Mikel Zabalza,
ciudadano vasco que sufrió las torturas realizadas por la Guardia Civil, dando
estas como resultado su muerte. http://www.publico.es/espana/sigue-dando-espalda-familiares-mikel.html



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