“Pensar en una Carta Democrática para México es iluso”: Alberto Rodríguez
No es casual esta insurrección magisterial. Y no es casual, de la misma manera, que el régimen capitalista mexicano pretenda liquidarles por todas las vías posibles, ya que les considera “cuna de guerrilleros”.
Por: Claudia Quintero
Alberto
Rodríguez, conocido como ‘Buitre’, es un periodista, escritor y bloguero
mexicano especializado en periodismo narrativo sobre contracultura, terrorismo
mediático, movimientos sociales e insurgentes. También es analista político
sobre el polo comunista internacional y de países no alineados.
‘Buitre’
es Coordinador editorial de la Agencia Alternativa Desde Abajo una
organización sin fines de lucro dedicada al periodismo de género, político y de
derechos humanos.
“Lo
fundamos un grupo de periodistas y gente de la academia en el año 2006,
precisamente en el contexto de otro conflicto social muy fuerte en el estado de
Oaxaca, con el objetivo de difundir artículos que ayudaran a combatir la
manipulación mediática. Emprendemos diversos proyectos encaminados a dar
respuestas concretas en torno a problemáticas socioculturales como la
transfobia o la homofobia, las violencias machistas, la manipulación mediática,
la discriminación en todos sus ámbitos, así como dar difusión a disidencias
culturales”, afirma Rodríguez.
Claudia Quintero: ¿Qué
opinas del cuestionamiento “Carta democrática para México”?
Alberto
Rodríguez: En términos idílicos -es decir, suponiendo que la Organización de
los Estados Americanos (OEA) fuese un organismo realmente autónomo y que sus
resoluciones fueran, en principio de cuentas, democráticas-, sería un decreto
ideal para documentar ante el mundo que en México se violan sistemáticamente
los Derechos Humanos y que la clase trabajadora de este país estamos siendo víctimas
de un régimen despótico, muy similar a las dictaduras sudamericanas de los 60’s
y 70’s con torturas, detenciones extrajudiciales y asesinatos contra disidentes
perpetrados por las fuerzas federales.
Sin
embargo no ocurrirá esto porque la OEA es un organismo que no se manda solo,
sino que está para cohesionar a sus países integrantes dentro de la agenda de
política exterior de los Estados Unidos. Esto explica, por ejemplo, las
recientes reacciones contra Venezuela como las ha tenido contra Cuba desde 1962,
sin que a la fecha pretenda enmendar sus actuaciones. Luego, entonces, México,
sumiso a Washington, goza de la inmunidad que le otorga la Casa Blanca. Aún
más, México es foco estratégico para las economías de América. A nadie, a
ningún país dentro de la OEA, le conviene meterse con México por el simple
hecho de los negocios que tiene de por medio con este país, y los que los
monopolios mexicanos (Grupo Carso, Grupo Minera México, Bimbo, ADO, Cemex,
Grupo Televisa, etc.) tienen en el resto del continente.
De
tal manera que, pensar en una Carta Democrática para México es iluso. Aunque
haya motivos para expedirla, nadie dentro del organismo la votaría, ni la OEA
misma la promoverá.
C.Q.: El asesinato de
maestros en México pasó al parecer desapercibida por grandes medios, ¿a qué se
debe este sesgo mediático a informar violaciones a los Derechos Humanos en
México?
A.R.:
Hay que recordar que en México se encuentra uno de los principales monopolios
de la comunicación a nivel continental que es Grupo Televisa, motivo por el
cual, por ejemplo, las mexicanas y mexicanos seamos más conocidos en
Latinoamérica por el imbécil “Chavo
del Ocho” que por nuestra ingeniería, por ejemplo. El caso es que esta empresa
controla más del 80 por ciento de los medios de comunicación en el país y ha
extendido su influencia al resto del continente a través de televisión de paga,
radiofonía y medios impresos. De tal manera que, aunque te vayas al punto más
austral de la Antártica, siempre encontrarás una revista National Geographic editada por Televisa.
Además,
ha establecido alianzas con diversidad de medios locales de otros países; de
tal manera que puede extender los intereses políticos del Estado mexicano a los
noticiarios de NTN24 o Grupo Clarín, por ejemplo. Esto alcanzaría para explicar
el silencio mediático que los grandes medios aplican sobre las diversas
violaciones a los derechos humanos en el país, sobre las cuales se habla a
nivel América a partir del caso de los 43 estudiantes desaparecidos y
masacrados de Ayotzinapa. Sin embargo, el continente debe saber que en México
enfrentamos estas situaciones -similares o peores- desde hace casi 50 años, a partir
la matanza de estudiantes de 1968.
C.Q.: ¿Es la reforma
educativa la razón de las protestas? ¿Hay más razones por las cuales los
maestros han tomado las calles para constitucionalmente manifestarse?
A.R.:
Por supuesto que la Reforma Educativa es el eje coyuntural de las actuales
protestas. Y no es para menos. El Estado mexicano se propone, ni más ni menos, que
convertir en un negocio privado todo el sistema de educación básica (desde
kínder hasta bachillerato) del país, y para esto necesita primero liquidar los
derechos laborales de cientos de miles de profesores y profesoras
sindicalizados.
No
obstante, el magisterio democrático agrupado en la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) siempre ha peleado por una
transformación profunda de la vida pública del país, además de demandar
democracia sindical al interior del Sindicato Nacional de Trabajadores de la
Educación (SNTE), a su vez entregado al régimen. En sus aulas se enseña a Marx, se habla de la
vida del Che y se expone la vida de Rosa Luxemburgo. Las y los más avezados,
enseñan hasta Bakunin.
No es casual esta insurrección magisterial. Y no es casual, de la misma manera,
que el régimen capitalista mexicano pretenda liquidarles por todas las vías posibles,
ya que les considera “cuna de guerrilleros”.
C.Q.: La CNTE informó
que el brutal desalojo de maestros el pasado 19 de junio, en el sureño estado
mexicano de Oaxaca, por parte de la policía, dejó 9 muertos, 25 desaparecidos y
decenas de heridos. ¿Cómo respondió el gobierno de Enrique Peña Nieto a la
ciudadanía ante éstas violaciones a los derechos humanos?
A.R.:
No respondió. Dijo por twitter que lamentaba las muertes, pero en ningún
momento se expresó con relación a que, estos nueve asesinatos, se produjeron
con armas oficiales y que fueron Policías Federales quienes dispararon
deliberadamente a matar. La respuesta, en concreto, ha sido refrendar la
amenaza que el Gobierno no negociará la reforma educativa y que aplicará la ley
contra quienes protestan; es decir, continuará la represión armada, la guerra
sucia contra el magisterio en rebeldía.
C.Q.: Desde las manifestaciones
legítimas en un Estado que se dice democrático, ¿cómo concibe el sector social
la represión de las protestas de forma violencia en México? ¿Quiénes se han
pronunciado en contra de la represión?
A.R.:
Es difícil medir quiénes, en tanto perfil sociológico, se han pronunciado en
contra de la represión. Tampoco se ha levantado una encuesta para determinar
cuántas personas hemos alzado la voz en contra de esta razia. Sin embargo el
pasado 26 de junio se llevaron a cabo un par de manifestaciones en la Ciudad de
México en solidaridad con el magisterio, y estamos hablando de más de medio
millón de personas que salieron a las calles de la capital nacional a condenar
los hechos. En los estados también han ocurrido manifestaciones de miles, e
incluso el Ejército Zapatista de Liberación Nacional -hoy devenido en
organización política de autonomía campesina- se ha manifestado en su campo de
acción. Por supuesto, las muestras de solidaridad han sido ejemplares. Por
ejemplo, hace unos días, un grupo de estudiantes anarquistas tomaron la
embajada de México en Grecia para condenar las matanzas.
Pero
siempre hay una reacción. Los medios oligárquicos cumplen su papel de
manipuladores de masas. Y en un país con 200 millones de habitantes, hace falta
una tarea estadística titánica para poder medir la opinión pública real sobre
un hecho como este. Lo que puedo decir es que las voces que se han levantado,
se han pronunciado alto, lejos y firmes.
C.Q.: Figuras
destacadas del “espectáculo” en México se han interesado por conflictos
sociales en otros países, incluso apoyando protestas en Venezuela, ¿sucede lo
mismo con las protestas en México? ¿Son éstas manifestaciones apoyadas por
figuras importantes del arte y espectáculo?
A.R.:
Esas “figuras destacadas del espectáculo”, como les llamas, son un cúmulo de idiotas. No se pronuncian, no se
pronunciarán, y nadie quiere que lo hagan.
En
cambio, sí se han pronunciado prominentes figuras del arte como la escritora Elena Poniatowska u otras tantas destacadas a nivel nacional. Eso es bueno.
Aunque sean los mismos de siempre.
Alberto continúa su
labor de bloguero, diversificando la comunicación desde abajo y a la izquierda.



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