Black lives matter (“las vidas negras importan”)
Si eres negro tienes muchas más posibilidades de que se te aplique la pena de muerte, que si eres blanco. Lo que es una muestra de que el racismo también se introduce en el aparato judicial.
Por: Andrés Rodas
FIPU
PRESS
La
semana pasada fueron asesinados los afroestadounidenses Alton Sterling y
Philando Castile con disparos a bocajarro efectuados por agentes policiales. En lo que va del año, han
sido contabilizadas 509 muertes bajo la responsabilidad de la policía
norteamericana, de esas 509 personas fallecidas, 127 personas eran afrodescendientes,
según datos del diario The Washington
Post.
Son
muchas las voces que consideran que estos casos, al igual que los de Michael
Brown, Eric Garner, Walter Scott y Freddie Gray demuestran el problema
estructural de racismo y exceso de violencia policial contra la comunidad negra.
Según
Sam Sinyangwe, investigador y activista que fundó el proyecto Mapping Police Violence (Mapeando la
violencia policial), la gente negra
es tres veces más propensa que la blanca a ser víctima de la policía en Estados
Unidos. Sinyangwe opina que estos no son incidentes aislados.
¿Se podría prevenir
este tipo de incidentes?
En
EE.UU. existe algo que se llama Vision
Zero, un compromiso adquirido por los alcaldes para terminar con las
muertes asociadas a los accidentes de tráfico. Pero no se ha visto a alcaldes
dar un paso al frente y comprometerse
para eliminar la violencia policial, en especial hacia la comunidad negra. Esto
demuestra claramente que para las autoridades, el abuso policial es un tema
secundario, al que no se presta la atención que en realidad merece.
¿Acaso todos estos
asesinatos se deben al estereotipo de sospechar de una persona que pertenezca a
una comunidad étnica determinada?
Este
estereotipo surgió hace algunas décadas, y no se limita a diez agentes ni a cinco
puestos de control policial; son sesgos implícitos que se extendieron por toda
la geografía estadounidense, y estos sesgos afectan la decisión de disparar o
no, independientemente antes de haber comprobado si el peligro es real, la percepción de amenaza equivocada,
solamente así podemos explicar que la policía haya matado a más negros
desarmados que blancos armados el pasado año.
Por
otro lado, la visión de Seth Stoughton, expolicía y ahora profesor de derecho
en la Universidad de Carolina del Sur, es que el entrenamiento para ser policía
debería centrarse más en la resolución de conflictos.
Stoughton:
“…La primera regla de la policía es llegar a casa al terminar el turno. El
principio clave es la supervivencia del agente, pero eso mismo termina poniendo en peligro a los civiles.
La cultura del guerrero, la creencia de que los policías son soldados
comprometidos en lucha contra un elemento criminal, tuvo que ver con algunos
casos en los que la policía respondió disparando y que terminaron con muertes
que podrían haberse evitado…”
¿En realidad se puede
llegar a una justicia verdadera?
Si
eres negro tienes muchas más posibilidades de que se te aplique la pena de muerte, que si eres blanco. Lo
que es una muestra de que el racismo también se introduce en el aparato
judicial, como es el caso de Reginald Blanton, quien fue ejecutado en Texas en
el año 2009. Era negro y tenía 28 años de edad. En el año 2000 fue declarado
culpable por robo y homicidio, pero sostuvo que era inocente hasta el momento
de su muerte. Nunca hubo pruebas materiales que lo vincularan al crimen. Los
abogados defensores sostienen que los fiscales se basaron en testimonios
forzados y que excluyeron intencionalmente a personas negras del jurado. Darren
Wilson, responsable del asesinato del joven de 18 años Michael Brown en el año
2014, no fue imputado por ningún cargo, y está en libertad; a pesar de que
Michael ni siquiera iba armado, el jurado determinó que actuó en legítima
defensa.
En
el contexto actual que vive la sociedad norteamericana deberíamos preguntarnos
todos, ¿son legítimas y necesarias las
luchas por los derechos civiles de las comunidades negras?



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