La minga: herencia indígena para solución de vivienda
En toda Latinoamérica la toma de tierras o la compra colectiva de terrenos para procesos organizativos de vivienda han venido desarrollándose en los últimos 30 años.
Por: Claudia Quintero
FIPU
PRESS
Las
mingas están dando vivienda, y posibilidad de arraigo a cientos de familias en
el Cauca, en especial en el municipio de Popayán.
La
palabra “minga” viene del quechua “minka”,
un vocablo que representa una labor comunitaria, un trabajo cooperativo y
conjunto por un bien común.
“La
importancia de la minga radica en el valor actitudinal del evento, ya que ante
la convocatoria de los líderes, la gran mayoría de la población acudía al
llamado, se movilizaba y organizaba de tal manera, que el esfuerzo físico que
la minga representaba, se convertía en una verdadera celebración de vida, de
amor, en una auténtica fiesta”, señala el blog La Minga en Movimiento
En
el departamento del Cauca, las raíces indígenas florecen en cada comunidad. Las
organizaciones, ante el abandono estatal, están presentando soluciones de
vivienda para campesinos y desplazados que no tienen vivienda propia; compran
de forma cooperativa terrenos y allí empiezan a asentarse, con organización y
con “minga”.
En
toda Latinoamérica la toma de tierras o la compra colectiva de terrenos para
procesos organizativos de vivienda han venido desarrollándose en los últimos 30
años.
“Desde
su aparición, los asentamientos informales se han hecho sentir en el tejido de
las ciudades latinoamericanas. Han formado un denso y extenso entretejido.
Desde su comienzo, se han diferenciado del resto de la ciudad. Han ido ocupando
significativas extensiones de suelo. Han dado lugar a la formación de un hábitat
segregado físico y socialmente, marcado por la pobreza de su medio y la de sus
habitantes.”[1]
En
Brasil, las Favelas reflejan una cultura que se desarrolló a partir de la
segregación, pero ha alcanzado reconocimiento y entrar “en la legalidad” que
las ciudades demandan para los asentamientos humanos. Hoy son tenidos en cuenta
en la planeación de política pública de la ciudad.
“La
arquitectura de las favelas toma toda su relevancia estética en su relación
implícita asociada a la vida cultural y social que refleja. Es, sin lugar a
dudas, una de las fortalezas de su concepción arquitectónica -sin arquitectos-
que hace que el hábitat sea un acto cultural colectivo y singular”. [2]
En
Argentina, el mismo fenómeno se vivió con la Federación de Tierra, Vivienda y
Hábitat (FTV), un movimiento social que conjuga la organización social, la
incidencia política y el cooperativismo para promover el acceso a vivienda.
“Hoy
como ayer, una gran parte de la población del mundo vive en hábitats
autoconstruidos, en los márgenes, en los intersticios, en las áreas abandonadas
de las ciudades pensadas. Esta ciudad sin nombre de ciudad, que no aparece en
los planos ni en los planes, responde también a una idea de ciudad por parte de
sus autos constructores. Pero es también una prueba de que la conquista de la
ciudad es también nostalgia de futuro, una conquista humana a medio hacer”. [3]
En
Popayán (Cauca) hay más de 35 barrios autoconstruidos, algunos están en zonas
de alta vulnerabilidad, otros tienen niveles de organización más grandes y avanzados,
logrando reivindicaciones en derechos a servicios públicos y apoyo estatal.
El
acceso a la tierra y la vivienda ha sido uno de las luchas de los pueblos
latinoamericanos. En Popayán, estiman, hay aproximadamente 54 mil personas en
situación de desplazamiento[4], reflejo de las
consecuencias crueles de una guerra que hoy busca solución en el proceso de paz.
#MingaLeDigo
A
propósito de “La Minga”, el Paro Nacional campesino e indígena se siente con
fuerza en el Cauca, en especial en Popayán. Se demanda el cumplimiento a
compromisos que el Estado adquirió con los campesinos. ¡Paz con justicia
social!
[1] LA
FORMACIÓN DE ASENTAMIENTOS INFORMALES: UN PROCESO GESTADO POR DIFERENTES
ACTORES SOCIALES. Norma García de Hernández, Departamento de Arquitectura.
Universidad Nacional Experimental del Táchira, Venezuela.
[2] Berenstein Jacques, 2001, p. 7.
[3] Borja, 2003, p. 27.



Comentarios
Publicar un comentario