Entrevista a Luz Marina Bernal, nominada al premio Nobel de Paz
La apuesta que nosotros hacemos como víctimas, es que a pesar del dolor que tenemos, que hemos tenido que afrontar a lo largo y ancho del país, le aportamos todo al proceso de paz.
Por: Claudia Quintero
FIPU PRESS
Luz
Marina Bernal es la madre de Fair Leonardo Parra, un joven con discapacidad que
fue desaparecido y asesinado por el Ejército de Colombia en el marco de los
crímenes denominados “Falsos Positivos”. Luz ahora lucha contra la desaparición
forzada y ha sido parte fundamental y crítica en el proceso de paz de Colombia,
en especial por su exigencia al Estado colombiano por el reconocimiento de la
comisión de crímenes de lesa humanidad.
Claudia Quintero:
Estuviste en una gira por Europa, haciendo incidencia en el tema desaparición
forzada y de crímenes de Estado, cuéntanos: ¿cómo te fue en Oslo y en
Barcelona?
Luz
Marian Bernal: Realmente fui invitada por el Parlamento Catalán, la Liga de los
Derechos de los Pueblos y por el Instituto Catalán Internacional por la Paz,
para tener un encuentro con mujeres a nivel mundial sobre desaparición forzada
y crímenes de Estado. Fue una experiencia muy importante porque hay países que
tienen una similitud de lo que está pasando en Colombia, creí que los crímenes
de Estado o falsos positivos, solamente se daban acá, pero vemos que en Rusia
también es un sistema que se está practicando y lamentablemente las mujeres
allí no tienen la oportunidad de reclamar y de hacer exigibilidad como lo
hacemos acá en Colombia. Conocí a una madre de Daguestán llamada: Svetlana
Issàeva.
La
experiencia para mí fue enriquecedora porque veo la amplitud de los hechos en
otros países y eso para mí me sirve para potenciar la lucha. También tuvimos un encuentro con
parlamentarios de Barcelona, allí, tanto mi compañera rusa como yo, pudimos
hacer una demanda amplia respecto a lo que está pasando en cada uno de los
países. Ellos se mostraron sorprendidos del sistema que se está llevando en
estos países, pero creo también que para ellos es una base fundamental, ya que están
apoyando diferentes regiones de Colombia: manifestaron que viajarían unos
parlamentarios para Buenaventura, están muy preocupados por las “casas de
pique”, casas que no solamente están en Buenaventura si no ya es un sistema que
se está llevando en Cali, Medellín, Barranquilla, en diferentes regiones del
país. Para nosotros es importante hacer denuncias amplias en muchos lugares así
cómo se hizo en Barcelona.
CQ: y... ¿En Oslo?
LMB:
En Oslo el propósito era ir y hablar con el gobierno de Noruega, como país
garante del proceso de paz de Colombia, era importante transmitirle la
preocupación de todas y cada una de las familias colombianas respecto a los falsos positivos de Colombia.
Los
Falsos positivos no pueden entrar en la negociación del proceso de paz,
lamentablemente eso es un paso gigante a la impunidad. Yo fui con propósito de
decirles, a ellos, que ningún familiar está dispuesto a permitir que los falsos
positivos entren dentro de la negociación del proceso de paz, porque no fueron
actos de guerra, porque no fueron actos de un servicio. Eran chicos pobres,
indígenas, afros campesinos, raizales, hijos, hermanos, esposos de las familias
menos favorecidas, que fueron llevados con el propósito de asesinarlos y
presentar “grandes resultados en los dos gobiernos de Álvaro Uribe Vélez”; los
militares se suplieron económicamente, tuvieron cartas de felicitaciones, ascensos,
medallas, cursos en el exterior y remuneración económica masiva. También
el que se benefició de estos grandes
resultados de falsos positivos fue el gobierno de Álvaro Uribe Vélez y
el ministerio de Juan Manuel Santos.
Lamentablemente
es un sistema que aún continua en este gobierno de Juan Manuel Santos sin
olvidar que él fue el ministro de Uribe. Continúan los falsos positivos y no
podrían entrar dentro de la negociación, ni menos los militares que están
implicados en los falsos positivos entren dentro de la Justicia
Transicional, esto se tiene que llevar
en la justicia ordinaria y que sean condenados como tal, eso es lo que espera
cada una de las familias.
CQ: A Svetlana
Issàeva y a ti les tomaron muestras de AND en el Banco de AND por la memoria de
Barcelona, ¿esta articulación entre países tan distantes pero con una misma
problemática como viene aportar a tu lucha en cuanto a la desaparición forzada?
LMB:
No esperaba que en este viaje tuviese un aporte tan fundamental, un aporte que realmente necesito y no solo
yo, también la mamita rusa, su hijo fue desaparecido en el 2007, lleva nueve
años buscándolo, ha presionado mucho al gobierno y a la policía de este país
para que le entreguen a su hijo, pero le han mentido diciendo que se fue hacia
el bosque. Svetlana después de muchos años decidió ir al bosque, allí encontró
una fosa común inmensa. Pidió al
gobierno que le hiciera una prueba de ADN para que exhumaran estos restos e
hicieran un cotejo, a ver si encontraba a su hijo. Pero la respuesta
que le dieron, es que ella como madre no puede dar su prueba de ADN, que
la debe aportar el padre del chico, pero su esposo murió hace mucho tiempo y
ella ha venido sufriendo respecto a ese concepto. La sorpresa tanto para ella como
para mí en la Universidad de Medicina en Barcelona fue muy importante, la
genetista nos explica y aclara que las madres si podemos aportar AND para
identificar a nuestros hijos, aún más eficazmente que con el padre. Allí nos
tomaron pruebas que pueden duran hasta 300 años, así ya no estemos en éste
mundo nuestros descendientes pueden seguir buscando a nuestros hijos
desaparecidos.
CQ: Colombia con
tantos casos de desaparición forzada dentro y fuera del conflicto armado, necesitaría un proyecto de ADN para la
memoria cómo el que conociste en Europa, ¿cómo se podría implementar en el país
en el marco del postconflicto?
LMB:
Colombia tiene que manifestar una voluntad política para que históricamente se
pudiera hacer una recopilación de ADN de todos los casos de desaparición
forzada. El proyecto de Barcelona me gustó mucho, tienen muy organizado el
inicio de la investigación de todas las exhumaciones, en este momento van a
comenzar con 120 fosas que ya han sido encontradas y que ellos lo llaman la
prueba de ADN histórica, ese mismo proyecto se debe hacer en Colombia para
poder saber la verdad, para que todas las victimas del país tuvieran la
oportunidad de recuperar los restos de sus familiares, de forma digna y de esta
manera ellos poder hacer un duelo, éstas víctimas llevan mucho tiempo sin hacer
éste necesario duelo. Debemos tener en cuenta que muchas de las personas
desaparecidas no las vamos a encontrar porque, para nadie es un secreto, de que
hubieron pozos de cocodrilos y muchos de ellos fueron alimento de estos
animales, también hubieron hornos crematorios,
muchas de las personas fueron incineradas y también las personas que
fueron tiradas a los ríos, desmembradas, decapitadas y tiradas al mar.
Pero
lo mínimo que se espera es que se exhumen las fosas comunes que se encuentran
en Colombia cómo parte de la “verdad” en el postconflicto.
CQ: ¿Qué se necesita
para hacer ese banco de datos genéticos o este ADN para la memoria en Colombia?
LMB:
Primero, debe existir una voluntad política clara y que realmente las víctimas
sean encargadas y sean veedoras de que se cumpla. Necesitamos que este banco
sea moderno, que se mejoren los pocos equipos que tenemos aquí en el país,
requerimos, un avance con genetistas que le apuesten realmente a la
investigación y a la verdad de este país.
CQ: Luz Marina está
nominada al Nobel de Paz junto al presidente Juan Manuel Santos y otras
víctimas, como posibles ganadores de
dicho premio que es algo mundialmente
reconocido, cómo recibes esa noticia y qué piensa: ¿qué representaría éste
premio para Colombia?
LMB:
Para mí fue sorprendente ver mi nombre en los postulados y sobre todo con Juan
Manuel Santos. La apuesta que nosotros hacemos como víctimas, es que a pesar del dolor que tenemos, que hemos tenido que afrontar a lo largo y
ancho del país, le aportamos todo al proceso de paz. Nos preguntábamos en el momento
de ser informados de la postulación, ¿qué tan viable podría ser el Premio Nobel
para Colombia? Yo creo que es un premio
muy oportuno y, como representante de las
víctimas, creo que sería demostrar la verdadera lucha y cada uno de
nosotros le apostamos nuestro grano de arena al proceso, pero no vemos
realmente la apuesta directamente del gobierno colombiano. Nos duele lo que
ocurre paralelamente al proceso de paz, lo que pasa con los niños en La
Guajira, lo que ocurre con las EPS, la pobreza, y eso preocupa ya que no se
atacan las causas estructurales que produjeron la guerra. La paz va más allá de
una firma, al cambio de éstas causas que afectan a la población.
CQ: Usted estuvo en
La Habana y tuvo la oportunidad de reunirse con representantes de la guerrilla
de las FARC-EP, ¿qué vio en ellos, cómo fue ese encuentro?
LMB:
Estoy convencida que las FARC sí le apuestan realmente al proceso de paz.
Cuando yo fui, en la primera delegación, Iván Márquez reconoció ampliamente
toda la violación a los derechos humanos y pedía perdón respeto a los hechos
ocurridos.
Todas
las víctimas de crímenes de Estado esperamos que el Estado colombiano también
reconozca ampliamente todos los daños causados,
tanto de desaparición forzada, como de ejecuciones extrajudiciales mal
llamados “falsos positivos”, violaciones
sexuales, torturas, genocidio, reclutamiento de menores, trata de personas y muchas cosas.
Iván
Márquez fue una persona que escuchó ampliamente y muy dedicado a cada una de
las personas que estuvimos allí y él no se dirigió a nosotros
colectivamente, se veía, que de corazón se dirigía a cada uno
individualmente, manifestaba lo que sentía, y creemos que para nosotros es
fundamental ver que las FARC tenga una voluntad para llegar a acabar un
conflicto que ha causado tanto daño, creemos que no se le ve esa misma voluntad
al Estado colombiano.
El proceso de paz es la oportunidad que se abre
a la verdad y esperamos que sea el alivio para muchas víctimas en Colombia.



Comentarios
Publicar un comentario