¿Por qué negociar con el ELN? Conversación con Víctor de Currea-Lugo I
Antes de empezar la fase pública de los diálogos, tuve la oportunidad de reunirme con Victor de Currea-Lugo. Una conversación amena me hizo sentir que me faltaba mucho por aprender.
Por: Claudia Quintero
FIPU PRESS
Al ser pública la noticia del diálogo público entre el Gobierno y el ELN, la Senadora Claudia López, publicó en su perfil de twitter una congratulación hacia León Valencia, Victor de Currea-Lugo y Luis Eduardo Celis, destacando su
trabajo por conseguir la paz con el ELN.
Víctor
de Currea-Lugo ha sido reconocido por ello y es momento de hacer de las dos mesas un mismo proceso (diálogos de
paz con ELN y las FARC) para beneficio del país y de los ciudadanos que
anhelamos el fin del conflicto.
Víctor
es un profesor de Estudios de Oriente Medio en la Universidad Nacional de Colombia,
fue profesor de Relaciones Internacionales en la Pontificia Universidad
Javeriana, experto en relaciones internacionales y conflictos, quien ha
investigado el conflicto armado, específicamente enfocado al grupo guerrillero ELN
y su voluntad de paz. Editor de los libros ‘Negociación Gobierno-ELN: y sin
embargo, se mueve’ y ‘¿Por qué negociar con el ELN?’, es una de las voces más
importantes en éste momento que se abre la negociación pública entre el ELN y
el Gobierno.
Antes
de empezar la fase pública de los diálogos, tuve la oportunidad de reunirme con
Victor de Currea-Lugo. Una conversación amena me hizo sentir que me faltaba
mucho por aprender, y conocer sobre el conflicto desde la visión del ELN, ¡Una
verdadera clase de reflexión y conocimiento!
Pedimos
jugo de mandarina, había que tomar líquido, pues hace mucho tiempo teníamos
pendiente encontrarnos y conversar, había mucho por hablar y se había llegado
el momento.
Conversamos
y me llevé un archivo cargado de esperanzas. En realidad me alegraba que pronto
también tendríamos un avance significativo en cuanto a una paz completa con los dos grupos guerrilleros que históricamente se
alzaron en armas en Colombia.
Estaba
trabajando en la nota, cuando estalló la noticia: el ELN y el Gobierno iniciaban
públicamente los diálogos; y Víctor se encontraba en Caracas, haciendo
seguimiento y acompañamiento a éste hecho tan trascendental. Así que consideré importante
que se conozca lo que piensa este profesor sobre los diálogos y sobre la
propuesta de construcción de paz y fin del conflicto desde el Ejército de
Liberación Nacional.
¿Cómo ve usted el tema de la paz con el ELN y la
negociación? A los que estamos interesados en la paz nos preocupa que no se
haga la paz también con el ELN.
Lo
primero es lo siguiente: yo creo, mi hipótesis de trabajo, sobre la cual la
dejo como hipótesis de trabajo, es que existe una actitud de parte del Gobierno
deliberada, son absolutamente consientes que lo mejor que pueden hacer era negociar en dos tiempos, porque eso impide la
creación de un bloque de poder opositor en el marco de las negociaciones. Por
eso ha manejado una velocidad con las FARC y otra con el ELN. La prueba está
que además, durante 15 meses, dice Antonio García en una entrevista que le hice
para el periódico El Espectador en calidad de periodista, que durante 15 meses,
el Gobierno le incumplió al ELN y los dejó plantados; estamos hablando de 15
meses, más o menos de año y medio de un proceso de paz de 3 años, casi la mitad
del tiempo se fue en plantoneadas por parte del Gobierno, eso ha hecho que la
cosa se complique. Segundo: que el Gobierno llegó de una manera muy radical a
plantear el desarme, más que la agenda del ELN. Eso implica, a ver, no era un
proceso de claudicación ni de rendición, es un proceso de negociación, y el ELN
independientemente de la empatías o antipatías políticas que alguien puede
desarrollar, porque el ELN no está rendido, y no esta derrotado en forma
militar, ergo no se le puede derrotar en la mesa. Y la tercera cosa es que ha
habido problemas procedimentales; creo que a lo que obedece fundamentalmente es
con el discurso del Gobierno de que las FARC son los grandes y que ELN son los
chiquitos, y por eso al hermano menor uno le da lo que uno quiere y con eso lo
calma, entonces creo que ese es el debate fundamental de por qué se está
demorando.
Una pregunta que tengo que hacer indiscutiblemente…. ¿Por
qué tu acercamiento al ELN? Es académico o también político.
Mi
interés fundamental es un acercamiento, ante todo, totalmente académico. Político
como profesor, a medida que como profesor de ciencias políticas uno estudia la
administración de la polis, pero eso lo hace académico, yo considero que el ELN
es profundamente interesante por su complejidad.
¿Según lo que usted ha estudiado, quién le parece que es
más político, el ELN o las FARC?
A
muchos sectores le molestaría, yo no lo he dicho. Diría que es más
complejo. El ELN es la sumatoria como entre el Che
Guevara, Jesucristo y Marx.
La
Teología de la Liberación es toda la idea de Camilo, del padre Manuel Pérez, más
la idea de su nacimiento de la Revolución cubana, más la doctrina marxista del
mundo, entonces esa mezcla es una complejidad que lleva a que resulte, desde el
punto académico, resulte más seductor, más desafiante de alguna manera leer al
ELN. Otra cosa, nadie estaba leyendo al ELN, muy poca gente, la verdad; pues
estaba el boom, lo que estaba de moda era
las FARC. Yo dije: ¿Por qué no hacemos una lectura desde ese sector? Y
lo hemos hecho acompañados de activistas y académicos que han dado lugar a dos
libros, uno con 22 autores que es ‘¿Porque negociar con el ELN?’, y este que se
llama ‘Negociación Gobierno y ELN: y sin embargo se mueve’, donde participaron
29 autores, incluyendo académicos, políticos, sindicalistas, el padre Pacho de
Roux, Camilo Gonzales Pose y muchas otras voces.
¿Te parece que la agenda del ELN es totalmente diferente
a la de las FARC?
Yo
creo que el problema fundamental no tiene que ver con ese giro medio ambiental
que pueda tener el ELN, el problema es otro, las FARC están negociando ‘un
qué’, unos puntos: la reforma agraria, la reforma política, el problema de los
cultivos ilícitos, el problema de las víctimas, ¿ no cierto?, eso es como ‘un qué’; el ELN está negociando ‘un
cómo’, cómo negociar, cómo articular la población civil, ósea, un método de
apertura de espacios democráticos y políticos.
El objetivo del ELN no está peleando algo, ósea, lo sustancial del ELN
es la forma en que invita a que la sociedad participe en todos los puntos de la
negociaciones, lo que resulta novedoso, que no se ha hecho en ningún lugar del
mundo. El ELN tiene una agenda, unos puntos -que además aparecen en el libro-. El ELN ha hecho unos planteamientos de lo que
sería su agenda de discusión pero lo principal es la creación de un espacio
nacional de diálogos, yo creo que ahí está lo fundamental.
¿La gente percibe que el ELN, como que la están poniendo
muy difícil?
Claro,
hay un problema de comunicación que ha sido totalmente muy torpe; porque no han
logrado explicar al país qué es lo que está pasando. Pero yo creo en el fondo
hay un deseo, una lectura muy sesgada, hay una afán por satanizar al ELN, decir
que tiene la culpa de todo. Es que como bailando tango se necesitan dos, entonces uno dice: ‘¿Es que el gobierno no
tiene responsabilidad? ¿No ha sido arrogante? ¿Es que el gobierno no ha
intentado patear la mesa? ¿No ha dejado plantada las comisiones? ¿No ha asumido
discursos paralelos?’ Acordémonos que en junio del 2014 cuando se hace público
el primer comunicado unitario o conjunto entre el Gobierno y el ELN, el
Gobierno modificó el texto, cambió las palabras. Parece como que la sociedad no quiere ver eso
y dentro de la izquierda, hay un deseo de satanizar al ELN, de no leerlo en su dimensión real.
En
una próxima nota seguiré compartiendo con ustedes la conversación con Victor de
Currea-Lugo, no es justo que no se conozca. Por el momento, sigamos pendientes
como veedores de la paz completa.



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