Acercamiento al libro “Pintando Adioses a la Guerra” de Sergio Rodríguez
Pero
de cada niño muerto sale un fusil con ojos,
pero de cada crimen nacen balas
que os hallarán un día el sitio
del corazón.
¿Preguntaréis por qué su poesía
que os hallarán un día el sitio
del corazón.
¿Preguntaréis por qué su poesía
no nos habla del sueño, de las hojas,
de los grandes volcanes de su país natal?
Venid a ver la sangre por las calles,
venid
a ver
la sangre por las calles,
la sangre por las calles,
venid a ver la sangre
por las calles!
Explico algunas cosas, Pablo
Neruda
Por: Alejandro Toro
FIPU
PRESS
“Jorge
Luis Salgado, alias 'Kiko', paramilitar del Bloque Héroes de Tolová, ahora en
prisión, la contó a la Procuraduría lo que ocurrió esa tarde: …vi que había una mujer muerta en el piso…
de repente reportaron a los comandantes de unos niños que estaban adentro de la
casa… creo que estaban debajo de la cama… fueron sacados de allí al patio… se
le preguntó al comandante que qué se hacía con estos niños y llegaron a la
conclusión de que serían una amenaza en el futuro diciendo textualmente que
ellos crecían y se volverían guerrilleros… por ese motivo se ordenó ejecutarlos
en silencio… fue cuando en esos instantes apareció el papá de ellos, con una
rula en la mano… los peladitos gritaron ¡papá!... él les decía que no iba a
pasar nada y les suplicó a los comandantes que por favor no fueran a matar a
los niños… entonces él se arrodilla con las manos en la nuca… los niños
corrieron hacia él… y es cuando el papá, ya consciente de lo que iba a suceder,
le dice al niño que ellos iban a hacer un viaje largo y que posiblemente no
iban a regresar… entonces la niña le busca al niño una ropita en un taleguito,
y se lo entrega diciendo adiós con la mano…". Semana
Ante
un mar de analistas que tratan de amañar la realidad con sus análisis, Sergio
toma la realidad desde los sucesos, las fuentes y su contexto y da luces para
entender el presente y crea escenarios posibles sin caer en el engaño de los
que se erigen como videntes, sino como un militante de la esperanza, en este
caso de la paz de mi país, que resulta ser tan suyo como los que vivimos en el
horizonte del sueño de Bolívar.
Introducción
Llega
el momento de la salida negociada con mayores posibilidades en medio siglo,
después del desgaste militar y el aniquilamiento del Estado o de la propuesta
de la toma del poder mediado por las armas de la insurgencia.
El
libro es un recorrido quirúrgico que aborda aspectos que van por el filo de lo
que se ha dicho, lo que no se sabía y lo que debía decirse:
Por
ejemplo que el comandante Chávez entendió la importancia de la unidad de la
izquierda en Colombia y que mientras se mantuviera la doctrina de la lucha
contrainsurgente y el enemigo interno se validaría la intervención extranjera
amparado bajo sus guerras disuasivas y preventivas, todo esto ligado al sofisma
de la lucha contra el narcotráfico que legalizaba cualquier acción en Colombia,
y si a esto se le sumaba el efecto dominó que generó el 11S, se creaba la
tormenta perfecta para perpetuar el conflicto armado en Colombia y por ende
estigmatizar a toda la izquierda alejándola cada vez más del poder real.
Al interior del Libro
Llama
la atención las costuras académicas que unen las reflexiones del libro como la
fundamentación teórica en James Rosenau y las fuentes de la turbulencia que
dibujan la realidad colombiana, así como los ejemplos de Centroamérica y sus
coincidencias con el caso del Colombia que entre actores y causas es una visión
que seguramente tendrá detractores, defensores y quien desee anexarle, pero en
el que se halla el punto común es que existieron causas objetivas que iniciaron
el conflicto armado y tienen que ver con un conflicto social al que los
gobiernos no pudieron dar una respuesta real y estructural.
Sergio
Rodríguez, como analista internacional, sabe que como un efecto mariposa, los
eventos locales están interconectados a las dinámicas globales; desde allí hace
un acercamiento a la estrategia de mantener un mundo multipolar que ha ido
transformándose ante el arrollador avance de
la multipolaridad del poder.
Colombia
es para el imperialismo una ficha que logra Sergio, pieza a pieza, encontrar en
el rompecabezas del mundo para ver tras el telón que dibujan los medios las
verdaderas intenciones geopolíticas y estratégicas de quienes se erigen como
dueños del mundo.
En
la página 74 del libro hallé una similitud con Las ciudades invisibles de Ítalo Calvino, donde el viajero Marco
Polo dice que las ciudades se construyen alrededor de miedos o esperanzas; y
hemos tenido gobernantes que hicieron del temor su bandera, claro lo expresa el
libro: “el miedo como instrumento de cohesión social y como vehículo para
mantener el control es normal en gobiernos dictatoriales”.
Durante
todo el libro se percibe la presencia esencial del presidente Chávez, porque
hasta él nos trajo este camino de tantos muertos y su protagonismo vital en los
actuales diálogos entre las FARC y el ELN con el Gobierno Nacional debe ser
sellado por una firma que será escrita con su puño desde el etéreo mundo de los
más grandes.
Finalmente
tenemos 50 páginas que van desde artículos como “la frontera caliente” hasta
“la paz no puede tener plazos” que se convierten en un verdadero diario de
Colombia en medio de la región, donde se percibe el seguimiento pormenorizado a
la realidad política, social, económica y académica del país, pero en el que se
deja entrever el hilo emocional del autor, que ve los diálogos de La Habana con
una pasión de historiador y hombre que se adivina en un momento fundamental del
devenir de nuestro tiempo.
Esperamos
que finalice este sueño como lo imaginó en Miraflores el más colombiano de los
colombianos, el más americano de los americanos de nuestro tiempo, Hugo Chávez
Frías.
*Alejandro Toro es
director de la Fundación para una Nueva Vida (Funuvida) e integra el comité
editorial de la Federación Internacional de Prensa de los Pueblos (FIPU)




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