El ‘Boli’, un revolucionario y sobreviviente de la dictadura argentina
En entrevista exclusiva, Alejandro Toro, corresponsal de la FIPU, dialogó en Argentina con Raúl Lescano, más conocido como el ‘Boli’ y reconocido revolucionario argentino, exintegrante del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP).
Por su vida militante ha soportado la persecución política que en dos oportunidades le llevó la cárcel en calidad de prisionero político. Sobreviviente de la dictadura militar argentina y la arremetida del capitalismo global, el Boli sigue firme en la lucha a sus 66 años militando en el Movimiento Patriótico Revolucionario ‘Quebracho’.
Por: Alejandro Toro
FIPU PRESS
Por su vida militante ha soportado la persecución política que en dos oportunidades le llevó la cárcel en calidad de prisionero político. Sobreviviente de la dictadura militar argentina y la arremetida del capitalismo global, el Boli sigue firme en la lucha a sus 66 años militando en el Movimiento Patriótico Revolucionario ‘Quebracho’.
Por: Alejandro Toro
FIPU PRESS
Alejandro Toro: Bueno,
compañero, un placer encontrarnos con alguien que ha hecho resistencia,
realmente desde hace tantos años y que ha sido un internacionalista, igualmente
por lo que nos han contado… ¿Compañero, cómo se define y cómo lo definen?
El Boli: Nosotros, la definición
política nuestra e ideológica también es patriotas y revolucionarios, San Martiniano,
bolivariano, guevarista y rebelde, eso sería la concepción nuestra.
Y
siempre vamos a estar agradecidos tanto a Chávez como a Evo de haber puesto el
tema del socialismo de vuelta en la agenda política de nuestros pueblos, porque
ha sido bastarriado el socialismo en
mucho tiempo y eso se lo hemos dicho en la cara tanto a Chávez como a Evo:
siempre vamos a estar agradecidos por eso. Pero, bueno, y somos solidarios, más
que solidarios… Le hemos dicho al comandante cuando pudimos, rodilla en tierra,
siempre listos para lo que usted mande.
La
génesis nuestra fue la resistencia al neoliberalismo cuando acá era la noche, todo
privatizado. Había desaparecido la Unión Soviética. Acá era la noche y dentro
de esa noche salimos a plantear que tenías que salir a romper a piedrazos el espejismo
neoliberal, bueno eso nos costó cárcel, persecución, nos condenaron de la
izquierda y de la derecha.
Ahí
con la compañía de Normal Plaque, que en ese momento lideraba a los jubilados, (los jubilados acá eran un muerto
en esa época), varias organizaciones, que veníamos laborando en ese camino, nos
juntábamos un 31 de agosto de 1996, día que se funda QBH (Movimiento Patriótico
Revolucionario Quebracho). Es un encuentro nacional: ella fallece. Ella era una
dama luchadora increíble, un ama de casa que lideró a los jubilados y la rutiaban
porque tiraba una valla. Tirar una valla acá era como hacer la revolución. Y
ella tiraba la valla, le sacaba a los policías las gorras y era un ejemplo para
nosotros y, bueno, ahí empezamos.
Compañero, he
escuchado que lo llaman de una manera especial y que lo reconocen así, ¿de dónde
sale este nombre que hoy le tienen?
En
general, nosotros planteamos que somos producto de esta tierra, y como producto de esta tierra, nuestras raíces están
fundadas en algo como planta. Quebracho tiene en especial su dureza, imaginate,
100 años se demora en crecer. Y se han hechos puentes con la madera del
Quebracho hasta el día de hoy. Entonces, todo eso nos llevó a la conclusión del
nombre Movimiento Patriótico Revolucionario ‘Quebracho’.
Personalmente a usted
cómo lo conocen compañero, ¿por qué lo llaman el ‘Boli’?, ¿de dónde sale?
Boli
viene un poco de antes del año 72. Había otra dictadura en Argentina, no la del
76 sino la de antes. A mí me encarcelan en esa época. Yo era miembro del purrete
y en la cárcel engorde mucho. Y tenía 21 años y me decían ‘bolita de grasa’
jugando al futbol. Y después ‘bolita’. Y después quedó ‘Boli’, una cosa que me
pusieron en la cárcel, y después se trasladó hasta el día de hoy que todos lo
conocen.
Lo
que quería decir es: nosotros tenemos un basamento ideológico en Quebracho. En
los 90, los organismos de los Derechos Humanos que vos conoces ahora, negaban
la pertenencia política e ideológica de retenidos, desaparecidos, de los
muertos, de los exiliados; eran militantes populares. Entonces negaban que pertenecían
a Montoneros, pertenecían al ER u otras organizaciones.
El
proceso fue una lucha política e ideológica que vivimos nosotros en los 90, que
salía a dedicar a Mario Roberto Santucho, a Rodolfo Bol, pero no como a Rodolfo
Bol solamente como brillante escritor y brillante periodista, sino que era un
miembro de la parte de inteligencia de los Montaneros, tenía un grado y todo en
ese momento. Esa fue una lucha que vivimos hasta el día de hoy, que la seguimos
dando, tenían nombre y apellido. ¿Por qué yo no voy a decir que Mario Roberto Santucho
era el comandante del Partido Revolucionario de los Trabajadores y del Ejército
Revolucionario? Eso era pecado. Cuando tomamos el centro de estudiantes de la
planta de ciencias naturales, todo el patio tiene columnas, en cada columna está
el nombre de uno compañero o compañera desaparecida. Nosotros impulsamos de que
en ese nombre además figurara la pertenencia política. Pero eso fue un escándalo,
ahí estaba el hijo de Bonafini, por ejemplo, que estudiaba a esa facultad y pertenecía
al Partido Comunista Marxista del Atlanta.
Esas
fueron luchas que nos fueron acercando con otras organizaciones que a la postre
revindicamos hasta el día de hoy. Hace rato no tenemos una prensa, si vos vez una
prensa vieja, siempre va a estar una columna "La memoria también es
resistencia", y siempre un hecho protagonista en ese momento.
Compañero, ¿cómo un
guerrillero, un luchador, llega a sensibilizarse por otros procesos de lucha y resistencia
y cruza esas fronteras construidas y termina vinculado a las luchas del
Sandinismo en Centroamérica y todo lo que significó aquel tiempo de la URNG (Unidad
Revolucionaria Nacional Guatemalteca), del PAN, de estos grupos que
confrontaban ese poder tan fuerte del imperialismo?
Yo
revindico siempre a los compañeros; le doy oportunidad a los más jóvenes de
contarles que en los 90 no estaban solamente los que iban a Miami. Había otros
argentinos y argentinas que estaban en Nicaragua, en El Salvador, en el Líbano,
y eso lo reivindicamos en la historia; así, como el primero que revindica a
Sandino, por ejemplo, teóricamente y con libros, fue un argentino que lo pueden
ver en Internet: "Historia del pequeño y…” loco, no me acuerdo el titulo
exacto, pero esas dieron a Sandino cómo había sido la historia, todo eso a
través de Sangler, un argentino.
Que
queremos decir con todo esto, que América tuvo una interrelación entre los
militantes revolucionarios: algunos han venido acá en la época de oro nuestra en
los 70, nosotros hemos ido allá, etc. Todos tenemos una raíz casi unidos, pero siempre
la izquierda ha visto en buscar como decimos nosotros "el pelo en la
leche", y por ahí se nos va lo principal. Por ejemplo, en Nicaragua los sandinistas,
el pueblo nicaragüense optó por eso y triunfó, igual lo que nos ha hablado el
de Colombia, no los van a derrotar, eso lo pensábamos nosotros hasta ahora,
tenemos fe que va hacer así.
Nosotros
pasamos por la dictadura, pasamos por los gobiernos reaccionaros: los pueblos siempre
sobreviven, no sé cómo hacen pero sobreviven, no han sido derrotados con una
derrota absoluta, han tenido derrotas como tuvimos nosotros.
Las
organizaciones revolucionarias luchábamos por el poder, luchábamos un escaño en
el parlamento, por un cargo, peleábamos por el poder, queríamos cambiar, como ustedes,
los colombianos, quieren cambiar la estructura económica y política de algo que
está podrido hace años.
Los
compañeros que lograron exiliarse en el 70 fueron a Nicaragua a una
convocatoria al Frente Sandinista de Liberación. Ahí fueron los compañeros. Estuvieron
en el proceso nicaragüense, fueron heridos, yo revindico esa historia, no la
otra historia.
Bueno compañero, Boli,
verdad que un honor haber estado hoy con usted. Un abrazo.



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