Colombianos exiliados y la paz de Colombia: Entrevista a Mario Guilombo
Muchos colombianos han tenido que salir del país a causa del conflicto, hoy son éstos exiliados parte fundamental del proceso de paz que lleva Colombia.
Por: Claudia
Quintero
FIPU PRESS
Una de esas personas que enfrentaron el exilio es
Mario Guilombo, un abogado tolimense, graduado en la Universidad MIlitar Nueva
Granada, con estudios en psicología y trabajo social, egresado del Instituto
Nacional Martin Pomala de Ataco, Tolima.
Mario fundó el programa de Derechos Humanos y Misiones
Internacionales de la Canadian Human Rights International Organization (CHRIO) y dirige la Promoción de Derechos
Humanos del Collective Human Rights Defender ‘Laura Acosta’ International
Organization (Cohuridela), con 15 años de lucha por la defensa de los Derechos
Humanos.
Mario Guilombo reside en Canadá, desde donde apoya la promoción,
educación y defensa de los Derechos Humanos a nivel internacional. Ha sido
galardonado con reconocimientos en este país, entre los que se destacan el ser
uno de los “25 inmigrantes más influyentes en Canadá por la defensa de los
derechos humanos y apoyo a la comunidad” (2009).
Para su patria, Colombia, ha desarrollado una gran
actividad en Derechos Humanos apoyando la creación de misiones en los
departamentos y presentando proyectos al alto Gobierno colombiano, como el Código
de Derechos Humanos y el Proyecto de creación del Ministerio de Derechos Humanos
para el posconflicto, ministerio muy importante para que se dé, según afirma,
el “nunca jamás otra vez”.
Claudia:
Como defensor de Derechos Humanos, especialmente de colombianos exiliados a
causa del conflicto, ¿cómo reciben los últimos acuerdos en La Habana y la
posible firma del acuerdo final de paz del Gobierno con la guerrilla de las
FARC?
Mario: El proceso de paz es el hecho más importante de
la historia para los colombianos, nos
permite tener un país en paz, y ya no se enarbolará la bandera de la Guerra. La
paz a futuro permitirá que todo el esfuerzo en las próximas campañas electivas
se centre en la lucha contra la corrupción y el desarrollo del país.
Reflexionemos. Si otros países pudieron, por supuesto
que Colombia puede. Ejemplos hay muchos: El Salvador, Irlanda del Norte, El
Congo, Kenia, Filipinas, Guatemala.
Claudia:
¿Qué opinión tienes del acuerdo de justicia restaurativa que se piensa
implementar en Colombia para la búsqueda de la paz y la verdad?
La justicia restaurativa, centrada en la dimensión
social del delito, busca restaurar el lazo social dañado por la acción bélica, en
un proceso de reparación y reconciliación entre la víctima y el infractor con
la mediación de la comunidad. Allí se presentan
muchas disyuntivas: lo Justo versus lo Injusto; lo racional versus lo relacional. Esto ha generado una serie de posiciones que generarán
muchas vertientes al momento de firmarse la paz.
Guerreristas y pacifistas tienen de donde tomar para
sus causas.
Claudia:
¿Qué piensas de la posición de la organización internacional Human Rights Watch
(HRW) que utilizó el término “Piñata de impunidad” a los esfuerzos del país por
acabar la guerra más vieja del continente?
No la comparto pero la respeto. (Sin más palabras)
Claudia:
¿Cuál será la forma de construir paz desde el exilio? ¿Ud. cree propicios o
viables los retornos de colombianos?
Mario: Se construye paz desde el exilio apoyando
proyectos que permitan el desarrollo del país, a través de experiencias vividas
y de la búsqueda y consecución de recursos para los mismos.
El retorno es una decisión muy personal, cada familia
ha construido una nueva vida, nuevos amigos, han hecho empresa lejos de casa y
otros anhelan regresar a su patria.
Después de
treinta años es difícil que una familia regrese, sería comenzar de nuevo. ¿Que oportunidades tendría?
¿Qué ofrecería el Gobierno a quienes retornan? Difícil decisión.
Claudia:
¿Cuál ha sido tu participación concreta y la de los exiliados en el proceso y
construcción de paz de Colombia?
Mario: La participación de nuestras organizaciones
está dada con el aporte que enviamos al Gobierno, del código de Derechos Humanos
y el proyecto de creación del Ministerio de Derechos Humanos para el
posconflicto.
Las víctimas de la guerra residentes en el exterior
actualmente participan activamente en el proceso a través de demandas y
acciones para lograr el perdón y la justicia, así como la reparación de sus
derechos afectados; también cuenta su búsqueda de una paz duradera y la
reconciliación de todos los colombianos para tener un país mejor.
“Recuerde que la paz comienza en casa. Hay que
comenzar con una sonrisa, la paz está en nosotros mismos y debemos trabajar por
la paz, creer en la paz y luchar por conseguirla”.



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