Con presencia de Pablo Catatumbo, Paz y Reconciliación lanzó su nuevo libro en La Habana
Pablo Catatumbo presentó sus reflexiones, donde intentó escudriñar la médula del libro para encontrar desacuerdos y coincidencias, pero como expresó al final, era solo un abrebocas del debate, al que estábamos todos bienvenidos.
Por: Alejandro Toro
FIPU PRESS - CUBA
Va
alejándose el frente frío que llegó con el avión presidencial de Barack Obama
y de nuevo el sol se mezcla con las olas en el Malecón de La Habana, allí, a
orillas del mar Caribe se encuentra el imponente Hotel Nacional, donde la
Fundación Paz y Reconciliación (PARES) que lidera el columnista y analista
político León Valencia, junto a Ariel Ávila, realizaron la presentación del
Libro: Los Retos del Postconflicto:
justicia, seguridad y mercados ilegales.
Son
muchos los medios congregados, seguramente ligado a que los astros confluyeron
para que la fecha del 23 de marzo, estipulada para la firma de los acuerdos
entre el Gobierno de Colombia y las FARC, se mezclara con la visita de Obama y
el concierto multitudinario que dará gratuitamente los Roling Stones, y que
Pablo Catatumbo, uno de los plenipotenciarios de la mesa de diálogos,
presentara oficialmente una visión del libro de la Fundación PARES.
León
Valencia inicia una reflexión que pone en contexto el libro y lanza la primer
idea fuerte que deja más interrogantes que respuestas, pero abre la discusión y
llama la atención: “Hay economías ilegales que generan más empleo que algunos
renglones legales como la caficultora y ganadería en Colombia” ; desde allí
surgen muchas dudas en torno a lo que puede representar la verdadera
construcción, o lo que el mismo expresa como “la necesidad de una paz que se
exprese en los territorios y de la que hagan parte todos los actores armados”,
puesto que de lo contrario el “postconflicto” no podrá ser una realidad.
Por
su parte, el polítólogo Ariel Ávila hace una radiografía del libro y expresa
que tiene seis capítulos y busca dar luces a lo que puede suceder en un
escenario de “postconflicto”, luego de la firma de los acuerdos. Según el
analista, existen muchos territorios en el que las FARC tienen un sistema de
administración de justicia histórico e integral al que acuden las poblaciones y,
luego de la firma de los acuerdos, el Gobierno no tiene aún la capacidad de
asumir como Estado el sistema de justicia constitucional, y eso implicará un
vacío en el que debería estudiarse la posibilidad de mantener un plan de
contingencia para este hecho.
Otro
aspecto relevante en la investigación tiene que ver con la presencia
paramilitar en el territorio nacional que se constituye en un verdadero peligro
para la paz, y si a esto se suma que la
mutación del fenómeno paramilitar ha llevado a que las millones de hectáreas de
tierras abandonadas o arrebatadas a las comunidades hoy pertenecen, en muchos
casos, a personas que se encuentran dentro del espectro de la legalidad, como
el caso del magistrado Pretelt, la situación resulta más compleja.
Pablo
Catatumbo presentó sus reflexiones, donde intentó escudriñar la médula del
libro para encontrar desacuerdos y coincidencias, pero como expresó al final,
era solo un abrebocas del debate, al que estábamos todos bienvenidos.
El
primer punto de desacuerdo tiene que ver, para el miembro de la mesa de
conversaciones, con el término “postconflicto”, puesto que el Gobierno ha tratado
de poner en el círculo de los medios tal palabra para desviar la atención de
causas más profundas del conflicto. Para Catatumbo “Hablamos de posacuerdos
porque el conflicto armado es solo una manifestación, tal vez la más aguda del
conflicto, ya que firmados los acuerdos continuará el conflicto social,
económico, político y cultural” y es allí donde debemos seguir trabajando si
queremos un cambio de rumbo real, pues “La lucha seguirá, pero se excluirá el
uso de las armas”.
La
justicia social que fundamente una paz estable y duradera es la base de los
diálogos, por eso “nuestro más hondo deseo es que después de la firma se abran
espacios para los opositores políticos, por eso necesitamos que los acuerdos
sean vinculantes”, afirmó el comandante insurgente.
Existe,
para el líder guerrillero, profundas coincidencias con el libro de la Fundación
Paz y Reconciliación en torno al tema paramilitar y sus ocho recomendaciones, y
aseguró que: “Tenemos que garantizar, entre todos, que no se repita la guerra
sucia, los falsos positivos, el genocidio de la Unión Patriótica… La más grande
talanquera para el posacuerdo es el paramilitarismo y sus redes que alcanzan al
poder político, económico y militar”.
Llamó
la atención aquello que Pablo Catatumbo denominó “las diferencias de enfoque” en el
libro, las cuales, según Catatumbo, tienen que ver con los cinco pasos que se
plantean para el 2016, que van desde las “zonas de concentración” a las leyes
para implementar los acuerdos. Al respecto expresó que “los puntos no son
axiomas incontrovertibles y muchas cosas ni siquiera se han tocado” y el Gobierno
ha querido que por la inercia propia de los diálogos y la firma se cumplan.
Finalmente
agradeció y felicitó el admirable esfuerzo investigativo y académico de los
autores del libro y expresó: “Por nuestra parte, las FARC-EP, con 50 años de
trabajo histórico, esperamos también ser protagonistas políticos de nuestra
historia”.



Comentarios
Publicar un comentario