Senador Navarro: “Estoy enfocado en el postconflicto, o mejor, en el posacuerdo”
Noto que Navarro da por hecho la concentración de Las FARC, la cual es discusión hoy en la mesa de La Habana. El Gobierno habla de concentración y la guerrilla de las FARC de Terrepaz (Territorios Especiales para la Paz).
Por:
Claudia Quintero
FIPU PRESS
“El Estado debe hacer PIET
(Presencia Integral del Estado en el Territorio) en todo el país.”
Entrevista a Antonio Navarro Wolff, senador de la República por el Partido Verde y exmilitante
de la guerrilla del M-19, estuvo en las conversaciones de paz hace 25 años y
cumplió cabalmente su papel de constructor de paz desde su propio ejemplo de
vida.
Es
un ser humano con virtudes enormes que no ha dejado también de sufrir tragedias
familiares como la muerte de su hijo Gabriel, y lidia con un par de muletas que
lleva desde que en mayo de 1985, cuando estaba en una cafetería de Cali, fue
víctima de un atentado recibiendo una granada que le dañó el habla y una de sus
piernas.
Claudia: ¿En el marco de los
diálogos de paz, en que estás enfocado en éste momento?
Senador: Estoy enfocado en
el posconflicto o posacuerdo específicamente.
Claudia: ¿De qué consta la
propuesta suya para el posacuerdo?
Senador: En los últimos 25 años, en las mayorías de
las zonas de donde salió un grupo armado ilegal, otro similar ocupó su lugar.
Donde hay una economía
ilegal, coca o minería criminal, ella financia y da ganancias a grupos armados
de esa naturaleza.
El Estado debe hacer PIET (Presencia
Integral del Estado en el Territorio) en todo el país. En unas, reuniones para
llenar el vacío que dejen los firmantes de acuerdos de paz. En otras, para
evitar la ilegalidad económica y armada.
No hay vacíos permanentes.
Si los espacios que dejen las FARC no los ocupa el Estado, los ocupara un grupo
armado irregular, especialmente si existe una economía ilegal en ellos.”
Claudia: ¿Cómo se haría el PIET en el
posacuerdo?
Senador: El reemplazo del
grupo armado saliente por uno nuevo toma semanas. Si acaso, pocos meses. Es
necesario actuar lo más pronto posible, aún antes del día uno. Hay indicios de
grupos que están ya llegando a zonas donde la presencia dominante han sido las FARC,
buscando ocupar su lugar. La PIET requiere ganarse el apoyo de la población,
especialmente la rural. Es un elemento esencial, indispensable, clave. No hay
PIET sin apoyo ciudadano.
Llenar esos espacios
requiere inversión. Pero el propósito no es simplemente invertir. Es ocupar
territorio.
Para
el senador, deben priorizarse, desde enero de 2016, los municipios donde
coinciden la presencia de FARC y una economía ilegal. Una primera aproximación
nos señala que son 172 municipios que Navarro ha priorizado, que se han
seleccionado tomando como fuentes el Simci (Sistema Integrado de Monitoreo de
Cultivos Ilícitos) de la Unodc (United Nations on Drugs and Crime) para coca, Policía
Nacional para minería criminal y la ONG Fundación Paz y Reconciliación (Pares) para
presencia de las FARC.
Navarro
me explica de “llenar espacios en territorios”… Yo entiendo que se debe evitar
que grupos paramilitares llenen espacios que deje una guerrilla armada, que
ahora pasaría a hacer política. La forma de financiación de las FARC por medio
de los “impuestos” a quienes negocian con la coca, podría ser cooptada por un
grupo que no va precisamente a financiar una revolución.
Claudia: ¿Cuáles son los
programas que se deben trabajar para el posacuerdo y las acciones necesarias
para no permitir que el conflicto renazca con otros grupos?
Senador: Son 6 pasos esencialmente: Acompañamiento al
desarrollo rural; Dinero para la transición de la economía ilegal a la legal; Inversión
en la infraestructura, decidida, participativa en Cabildos Abiertos para la Paz;
Fortalecimiento de los programas sociales; Fortalecimiento de la justicia, seguridad.
Cada
uno de estos pasos, de los que me habla Navarro, se han tratado en la Mesa de Conversaciones
de La Habana, con aportes de la guerrilla de las FARC y el Gobierno,
especialmente la necesidad de llevar al Estado de forma “integral” y no solo
con pie de fuerza militar.
Sobre el Acompañamiento al desarrollo
rural, Navarro se refiere “a la presencia de equipos civiles que
visiten y mantengan relación con todas las familias rurales de los municipios
seleccionados, no solo con las que tengan cultivos o actividades ilícitas, por
un periodo de al menos 10 años. El tamaño mínimo de los equipos, considera,
debe de ser de 5 técnicos por cada 250 familias rurales, con un promedio de 1 técnico
por 50 familias. Su principal función es apoyar el desarrollo rural y el
reemplazo de la economía ilegal por otra legal”.
Las
FARC han propuesto un desarrollo integral al campo, donde siempre han sido un
actor importante. La mayoría de sus militantes son campesinos, así que considero
que la propuesta del senador, encaja con la necesidad de crear los “territorios
de paz”, Territorios Especiales para la
Paz (Terrepaz).
Para
Navarro, cada equipo debe tener los siguientes especialistas: “un técnico agropecuario, un especialista en
formación de la propiedad, un experto en acceso al mercado, un experto en
acceso al crédito, un facilitador de la organización comunitaria, y un sexto
miembro debería ser, en muchas zonas, alguien de las FARC que esté legalizado,
estudiando esa presencia caso por caso, sitio por sitio”.
Sería
interesante que no solo un sexto miembro fuera un miembro de las FARC, sino que
todos los militantes de la guerrilla que deseen aportar al desarrollo rural
puedan participar del equipo que propone el Senador.
Afirma
Navarro que “cada equipo debe manejar un
paquete técnico agropecuario sólido, probado para la región, confiable,
preferiblemente incluyendo cultivos permanentes o actividades pecuarias de la
misma naturaleza. Cada municipio tendría un jefe de los equipos que en él
trabajan. Así mismo deben contar con un presupuesto para cumplir con su tarea. Los
equipos deben estar conformados, que vivan o hayan nacido en su respectivo
municipio. Eso es importantísimo. Los jefes pueden no cumplir ese requisito. Los
técnicos de terreno sí, obligatoriamente.”
Y
continúa: “Los miembros de estos equipos
hay que seleccionarlos ya, pues ellos (incluyendo los jefes) deben formarse y
estar listos, pues con el cese al fuego bilateral con concentración de las FARC,
muchos municipios van a quedar sin esa guerrilla en ellos. Este esquema de
intervención debe adaptarse a las regiones donde se adelantan programas de ‘Desarrollo
y Paz’, algunos de los cuales tienen ya procesos consolidados de organización
comunitaria o a las Zonas de Reserva Campesina consolidadas”.
Noto
que Navarro da por hecho la concentración de Las FARC, la cual es discusión hoy
en la mesa de La Habana. El Gobierno habla de concentración y la guerrilla de
las FARC de Terrepaz (Territorios Especiales para la Paz). Ahí es necesario ver
qué nos conviene más a las víctimas y a los colombianos en general, unas
cárceles a cielo abierto, o lugares de construcción de paz, de reconciliación y
de desarrollo. Las Zonas de Reserva Campesina también son territorios de paz
indiscutiblemente para el posacuerdo.
Navarro,
en su proyecto propone que para población asentada en áreas muy alejadas,
especialmente en la Orinoquia y la Amazonia, se ofrezca a los campesinos reubicación,
comprando predios en zonas más centrales del país. Aquí le manifiesto estar en
desacuerdo con él, pienso que el país, al pretender hacer presencia en todo el
territorio, justamente no debería promover el desplazamiento de las personas,
sino, por el contrario, llevar desarrollo autosostenible. Por ejemplo, si no
puede llevar electricidad a territorios apartados, podría proporcionar paneles
solares u otro tipo de energías sanas, como se está haciendo en Bolivia.
Hablando
del Fondo para la transición de la economía
ilegal a la economía legal, un tema ya tocado en los acuerdos ya tratados
en la mesa de La Habana, el senador
se refiere a reemplazar cultivos de uso ilícito como “la coca, por ejemplo, por cultivos como cacao o por ganadería
tecnificada”. Para ello, Navarro piensa
que “toma un tiempo donde debe
subsidiarse a las familias que emprendan el camino”.
Me
comenta que las organizaciones campesinas del sur del país están presionando
para que la sustitución de cultivos sea gradual, con la tesis de que los
dineros que produzcan los cultivos ilegales paguen la transición. Proponen cultivar
coca y cacao intercalados para que los ingresos de la coca subsidie el periodo
improductivo del cacao de 2 años largos. La opinión de Antonio Navarro es que “esa
propuesta es inconveniente”, afirmando que “debe
pasarse desde el principio a la legalidad y la transición debe subsidiarla el Estado.
Para cada caso debe estudiarse una combinación de actividades productivas que
produzcan caja y ayuden a financiar las actividades permanentes. Y el
complemento para ingresos razonables debe subsidiarlo el Estado”.
En cuanto a Inversión en
infraestructura, hace incidencia el PIET en creación de nuevas vías rurales, lo cual considera
“un asunto crucial para mejorar el nivel
de vida de los habitantes de estas zonas marginales: conectarlos con el mercado
y permitir el acceso más eficaz de los servicios estales. En algunas regiones,
como áreas del Pacifico, construir vías es imposible y habría que hacer una
inversión en subsidios al transporte de los productos que reemplacen la
economía ilegal.”
El
senador propone “una inversión de 1.500 millones
de pesos por municipio, cuya asignación se priorice con participación de toda
la comunidad en Cabildos Abiertos de Presupuesto Participativo, con lo cual se
podrían construir hasta 20 km de vías de penetración nuevas. Esta inversión debe mantenerse por un
periodo de 5 años cuanto menos, afirma. Navarro cree que la ejecución de tal
dinero debe realizarse, de ser posible, por convenios con las Juntas de Acción
Comunal, con asesoría técnica del programa”.
Para Fortalecimiento de
programas sociales, el proyecto del senador propone: “Dar atención universal al programa De Cero a
Siempre; aumentar la cobertura del programa Colombia Mayor; aumentar la cobertura
de Familias en Acción. Hay que estimar los costos de la ampliación de estos
programas en los 172 municipios. El dinero debería provenir del gasto social
recurrente”.
El
proyecto en esta instancia, a mi parecer, se queda corto, pues los programas
sociales deben incluir el enfoque de género, con proyectos de impacto para
erradicar el machismo de las zonas rurales y urbanas con emprendimiento y
empoderamiento de la mujer. Siendo la mujer la más afectada en el conflicto
armado colombiano.
Ante
la necesidad del Fortalecimiento de la justicia,
Navarro considera que debe implementarse “una Fiscalía Territorial por subregión (se han calculado 46 subregiones),
conformada por 1 fiscal, 3 Técnicos y 3 Investigadores; un Centro de
Convivencia; y desarrollar el Programa Conciliación en Equidad”.
En el tema de Seguridad, asegura
el senador que “no hay tiempo para
desarrollar una Gendarmería Rural o ampliar la Policía de Carabineros”. El ejército
considera él, “debe dedicar parte de su fuerza a continuar cumpliendo su actual
función contra los grupos armados ilegales y otra parte a proteger las zonas
rurales de los municipios donde el programa opere, es estas áreas con las
doctrina de ocupar territorio en vez de perseguir a la amenaza”. Su estimación es que “se necesitaría en promedio un batallón ligero conformado por 3
Compañías de 110 hombres cada una, por municipio”.
172
municipios x 330 soldados/municipio suman en total 56.760 militares para
implementar esta propuesta. Le manifiesto que la seguridad en el posacuerdo
debe estar enmarcada en el combate al paramilitarismo, algo que también se ha
discutido en la mesa de La Habana por la delegación de paz de las FARC.
El
senador en su proyecto tampoco considera la posibilidad de una “humanización
de la doctrina militar” en el país, para poder armonizar la presencia de las
FFMM en el territorio, con respeto a la población y a los otrora alzados en
armas.
Claudia: Senador, ¿la paz
viene pronto?
Senador: Ya estamos construyendo
la paz, ahora debemos promover el PIET en el posacuerdo para que no vuelva la
guerra en los territorios.



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