¿Es suficiente el cese al fuego bilateral para lograr la paz en Colombia?
El senador Iván Cepeda y el periodista Alfredo Molano consideran que no es suficiente la dejación de armas para alcanzar la anhelada paz en la nación suramericana, que lleva más de cinco décadas en conflicto armado.
Por: teleSUR
Este miércoles se espera que las delegaciones de las FARC-EP y el Gobierno
colombiano anuncien los avances en las negociaciones de paz que se celebran en
La Habana, entre ellas lo referente al cese el fuego bilateral, lo que
implicaría la dejación de armas.
Pero, ¿será suficiente una tregua bilateral para alcanzar
la paz en Colombia? Al parecer NO, existen otros problemas estructurales que
deben resolverse a fondo, tales como el paramilitarismo, la reforma rural, el
narcotráfico y la desigualdad.
El
Senador al Congreso por el Polo Democrático Alternativo (PDA), Iván Cepeda,
considera que alcanzar un acuerdo de cese al fuego sería un punto importante,
pero advierte que será necesario acabar con la guerra en su aspecto militar y
operativo, como por ejemplo, terminar con la actividad paramilitar, “una de las
más grandes enemigas de la paz en Colombia”.
Las FARC-EP han decretado cinco cese al fuego unilateral; éste sería el primero de Santos.
Precisó
que en medio del crucial conflicto armado que enfrenta al Gobierno y a las
guerrillas, surgieron los paramilitares como una estrategia de guerra del Estado
para la concentración de tierras y atacar con armas al movimiento
político campesino, situación que debe desaparecer si se quiere alcanzar la
paz.
Si queremos llegar a la paz en Colombia, sería inimaginable que se haga un pacto y que los paramilitares sigan generando violencia.
Recordó
que en su nación nunca ha habido un proceso de paz que contemple el final de
estos grupos; “tampoco lo hubo en el Gobierno de Uribe, como habían dicho”.
El
senador enumeró otras acciones que deben sumarse a la propuesta de Santos,
tales como: una reforma rural integral, combatir el narcotráfico, brindar atención
integral a la población más desposeída en materia de salud, trabajo, vivienda;
así como implementar medidas que disminuyan la desigualdad y explotación de
recursos por parte de las transnacionales.
Orientó
reformar el sistema judicial en aras de castigar los crímenes de lesa
humanidad, la corrupción y brindar más parcialidad a las instancias de este
orden.
La sociedad colombiana es una de las más inequitativas del planeta.
“Esperemos
que como parte del desarrollo de los acuerdos de paz en Colombia se pueda
producir una reforma a la justicia. Si bien eso no está en la Agenda de los
acuerdos de La Habana, sí es un acuerdo sustancial que requiere una atención
prioritaria, porque en Colombia hay una gran impunidad, especialmente con
relación a delitos muy graves a la corrupción, a los crímenes de lesa humanidad,
y por supuesto aquí hay en el fondo, una gran debilidad del sistema judicial,
una falta crónica de recursos para fortalecer la justicia y también, hechos que
atañen a la falta de independencia e imparcialidad de las instancias
judiciales”.
Cepeda
opinó que estos temas serían prudentes tratarlos a través de una Asamblea
Nacional Constituyente postconflicto.
Por su parte, el sociólogo y periodista colombiano
Alfredo Molano, dijo que los paramilitares, agrupados en las Autodefensas
Unidas de Colombia (AUC), se convirtieron en los mayores perpetradores de
masacres y desplazamientos forzados de la historia del conflicto armado
colombiano.
Para
este analista, ésta es una de las razones que mantiene vigentes los
enfrentamientos entre el Estado y las FARC-EP, pues la guerrilla se alzó en
defensa de la población ante los ataques de los paramilitares a los campesinos.
El conflicto social y armado colombiano tiene sus raíces en la tierra. En Colombia la distribución de la tierra agrícola refleja una brecha social: 77 por ciento de la tierra está en manos de 13 por ciento de los propietarios, pero el 3,6 por ciento de éstos tiene el 30 por ciento de la tierra, según un estudio publicado en 2012 por el diario Semana, titulado “Así es la Colombia rural”.
Dato: El Centro de Memoria
Histórica de Colombia, un organismo del Estado, calcula que desde 1958 a 2012
han muerto en el país 218 mil 94 personas por la guerra. De esta cifra poco más
de 11 mil en masacres; más de la mitad ejecutadas por paramilitares de la
extrema derecha.



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